San Lorenzo no tuvo piedad con Independiente
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El capitán Bianchi Arce festeja lo que fue el empate parcial en el Bajo Flores.
El partido arrancó favorable al elenco visitante. Porque asumió la misma decisión ofensiva que mostró, por ejemplo, la semana pasada en el empate en dos ante River y amenazó con erigirse en dominador.
Así, a los8, el tiro libre muy bien ejecutado por Ferreyra (la pelota entró abajo, junto al palo izquierdo de Pablo Migliore) ponía la distancia justa, hasta ese momento, por lo que habían exhibido uno y otro en la cancha. San Lorenzo, a esa altura, estaba desaparecido y dominado.
Pero bastó que el equipo dirigido por Pizzi gozara de una pelota parada, para que estableciese el empate. A los 16 hubo un córner desde la derecha, un cabezazo que pegó en el travesaño de Navarro, otro posterior frentazo de Denis Stracqualursi que devolvió la pelota al medio del área y el tercer golpe de cabeza (reafirmando la sentencia) fue gol.
Apareció Bianchi Arce, solo frente al arco, para mandar la pelota al fondo del arco y decretar la igualdad.
El tanto del empate cambió radicalmente el desarrollo del juego. Porque, casi de inmediato, Independiente perdió el control de la pelota y San Lorenzo, con el tándem Enzo Kalinski-Juan Mercier, empezó a manejar los hilos en la mitad de la cancha.
A San Lorenzo le faltó concretar en esos 45 minutos iniciales esa ligera superioridad, pero la sensación óptica entregó una mejor película en favor del local.
Apenas comenzada la segunda mitad, San Lorenzo desequilibró con un remate desde fuera del área de Ruiz, que metió un zurdazo alto que no pudo atrapar Navarro y se le coló junto al poste derecho.
En desventaja, el conjunto de Avellaneda supo que tenía que mostrar algo más para equiparar el resultado. Entonces, el equipo se adelantó en el campo de juego (por momentos, Leonel Galeano llegó a jugar como mediocampista) y duplicó el esfuerzo.
Pero a Independiente le faltó lo que le viene faltando en los últimos seis partidos (en los que apenas consiguió dos puntos sobre 18 posibles): fútbol.
Más allá de los arrestos individuales de Hernán Fredes, Lucas Villafáñez o el pibe Martín Benítez, a Independiente le costó mucho traducir en situaciones de gol esa disposición ofensiva del segundo tiempo.
Las chances de igualdad del visitante dependieron de algún centro al área, de alguna maniobra de pelota detenida. Pero los zagueros locales y las manos de Migliore desbarataron los tibios y estériles embates de un Independiente, que se fue muy preocupado, con una soga al cuello cada vez más anudada.



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