21 de febrero 2008 - 00:00

San Lorenzo sigue sin levantar cabeza

San Lorenzo sigue sin levantar cabeza
San Lorenzo empató sin goles con Cruzeiro, de Belo Horizonte, y dejó pasar esta noche otra buena oportunidad de enderezar el rumbo en el grupo 1 de la Copa Libertadores.

Es que el conjunto del Bajo Flores venía de perder 2 a 0 con Caracas FC, en Venezuela, en la primera jornada copera, y con los dos cotejos que viene de perder en el torneo Clausura, sumó los cuatro partidos oficiales que jugó este año sin convertir goles.

El año del centenario de San Lorenzo motivó a todo el público azulgrana en pos de un objetivo que, de la mano de Ramón Díaz, de la gran colaboración del conductor televisivo y empresario artístico Marcelo Tinelli y de figuras futbolísticas de relieve como Andrés D'alessandro, Diego Placente y Gonzalo Bergessio, aparece como un "ahora o nunca": ganar la primera Libertadores.

Claro que una apuesta tan fuerte, a todo o nada, puede resultar contraproducente por la presión que se genera de adentro hacia afuera y viceversa.

Y hoy, los que estuvieron más acelerados fueron los jugadores y hasta el propio cuerpo técnico, a diferencia del hincha, que habitualmente es el más ansioso, pero al menos esta noche y aún a despecho de que San Lorenzo todavía no ganó ningún partido este verano, solamente se dedicó a alentar durante los 90 minutos.

La calma le duró al equipo durante un tramo, el inicial del primer tiempo, que fue equilibrado, porque mientras el local manejaba la pelota, el conjunto visitante apelaba al contraataque.

Pero en la segunda parte el local perdió decididamente el orden y se lanzó con desesperación al ataque, creando varias situaciones de riesgo frente al arco de los de Belo Horizonte.

Y solamente por esto el equipo de Ramón Díaz terminó mereciendo la victoria, aunque también ese ir alocado en pos de la ventaja lo hizo jugar al borde de la cornisa, con el latente peligro de recibir algún contraataque letal.

Es que al no encontrar en D'alessandro el juego conductivo que necesita ni tener en Andrés Silvera al goleador de otrora, lo del equipo azulgrana es todo voluntad pero casi nada de claridad.

Y lo que es peor, se le nublan las ideas conforme se acerca al área rival, y aún dentro de ella.

Porque otra vez Bernardo Romeo, que ingresó en el segundo tiempo, se cansó de fallar en el área chica visitante, tal como ocurriera en el anterior cotejo con San Martín de San Juan.

Y si el que tiene que aportar claridad toca poco la pelota como D'alessandro (apenas un tiro libre sesgado que rebotó en la parte de afuera del poste izquierdo) y los goleadores andan con la pólvora muy mojada, de nada sirve el equilibrio defensivo y la marca en el medio.

Porque cuando la que gana es la desesperación se le facilitan los caminos a los buenos jugadores del rival, como ocurrió esta noche con el volante brasileño Fabricio, que impuso la pausa y la habilidad para inquietar en algunos pasajes al siempre seguro Agustín Orión.

Y así Cruzeiro se llevó un punto valioso para Belo Horizonte, mientras San Lorenzo se quedó otra vez, como ante los sanjuaninos, con la sensación de que mereció más, pero cosechó menos.

Y esto debe cambiar si es que no quiere que la historia se repita (en las últimas tres ediciones coperas fue eliminado en primera ronda).

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