31 de enero 2002 - 00:00

Sorpresivamente, Schumacher volvió a entrenar

A menos de 24 horas del espectacular accidente que sufrió en el circuito catalán de Montmeló, y cuando nadie se lo esperaba, el campeón mundial Michael Schumacher efectuó hoy una prolongada práctica en el autódromo de Mugello, con el obvio objetivo de archivar enseguida el recuerdo del percance del miércoles.
   
En la Fórmula 1 es una costumbre asimilada que los pilotos protagonistas de violentos despistes vuelvan a conducir lo antes posible, para recobrar confianza y seguridad, y muy probablemente a esto apuntó el retorno de Schumacher al volante de una Ferrari, la que había guiado el miércoles en el mismo trazado el tester italiano Luca Badoer.
   
El alemán llegó al autódromo de Mugello a las 10.30 locales (9.30 GMT) y poco después ya estaba girando, para -tras una breve pausa- efectuar desde las 14 horas (13 GMT) una simulación de gran premio, con series de 20 vueltas interrumpidas por
ingresos a los boxes para controles técnicos y mecánicos.
   
Pese a que tanto Schumacher como su compañero, el brasileño Rubens Barrichello, también despistado el miércoles, se asumieron la total responsabilidad por los percances, diciendo que habían tenido errores de manejo, hoy se seguían tejiendo
hilaciones sobre ambos episodios y sobre las causas reales que los habrían provocado.
   
Esto apuntaba sobre todo a la salida de pista de Schumacher,cuya Ferrari F-2001 quedó virtualmente destruida tras impactar con el tren trasero contra un muro de cemento, protegido por neumáticos, cuando viajaba en la curva 11 a más de 220
kilómetros por hora.
   
Excluidas las hipótesis de que haya cedido un neumático o una suspensión, algo que la telemetría habría confirmado, se conjeturaba hoy sobre un posible problema aerodinámico vinculado a las pruebas con nuevas alas que Ferrari estaba realizando, lo
que puede provocar una pérdida de adherencia debido a las diferencias en los niveles del suelo de las mismas.

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