Lograr un empate en el Olímpico de Porto Alegre no es poca cosa. Hacerlo ante Gremio tiene un sabor mayor. Lo cierto es que Talleres logró un resultado más que satisfactorio para esperar al equipo brasileño con una cuota mayor de esperanza de superar esta instancia de la Mercosur.
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Nadie podía dudar de que Gremio iba a salir a definir el encuentro en los primeros minutos, tampoco que Talleres se iba a parar firme en su campo tratando de ponerle potencia a su contraataque.
Por eso, el partido entusiasmó, el juego se hizo ágil, rápido, movido, entretenido. Con escasas llegadas (los arqueros tuvieron poco trabajo), porque los dos fueron cautos, a la hora de aplicar estrategias.
En la medida en que los brasileños sacaron el pie del acelerador, Talleres comenzó a poner presencia ofensiva. Sin embargo, el trabajo de los argentinos comenzó a cimentarse en su propia defensa, donde el objetivo era no dejar hacer a los tres jugadores desequilibrantes de Gremio: Cardoso, Roger y Zinho.
Talleres lo logró con un gran trabajo de Roth (sobre Cardoso), mientras Avalos y Carrizo se escalonaban para que Zinho perdiera todo contacto ofensivo, dejando a Roger como única alternativa de salida. Talleres se fue haciendo fuerte con un gran trabajo de Albornós y los chispazos de La Paglia para abastecer al solitario Cuba. Con eso le bastó para forzar una serie de corners (6 contra 2), sin descuidar la tarea defensiva como una consigna única.
Recién cuando el técnico Tite se dio cuenta de que con esos argumentos era difícil revertir la historia, hizo ingresar a Guilherme por Zinho (luego a Galvao) y obligó a Pedrinho a trabajar por el lateral derecho de su equipo, donde Manfredi (acostumbrado a jugar por el sector opuesto) mostraba algunas deficiencias. Monrroy entró por Albornós, y Talleres volvió a equilibrar. Los cordobeses sabían que no podían darse el lujo de arriesgar, tampoco la defensa de Gremio daba garantías de solvencia, cuando llegaban La Paglia, Albornós o Cuba, con su individualidad. Gremio se jugó el resto, y Talleres siguió «haciendo los deberes» -como lo había diagramado Zanabria-y logró el objetivo.
Gremio: Danrlei; Marinho, Polga, Roger, Pedrinho; Gaviao, Itaqui, Rubens Cardoso; Zinho; Luis Mario y Claudio. DT: Tite.
Talleres: Cuenca; Lillo, Maidana, Sotomayor, Manfredi; Roth, Avalos, Carrizo, Albornós; La Paglia y Cuba. DT: M. Zanabria.
Cambios: ST Guilherme por Zinho (G); 22m Galvao por Itaqui (G); 24m Monrroy por Albornós (T), Sergio por Gaviao (G); 42m Galarza por Roth (T); 45m Salas por La Paglia (T).
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