23 de diciembre 2019 - 00:00

La historia del argentino que impulsa el tenis en los lugares más marginales del planeta

Martín Rocca dejó el país hace más de dos décadas y trabaja en la formación de chicos. A través del deporte colabora con decenas de países a los que envía diferentes materiales para el desarrollo de la actividad. Sus viajes a África y Asia fueron clave y así nació Tennis Aid.

Rocca, junto a una decena de chicos en Sudáfrica.

Rocca, junto a una decena de chicos en Sudáfrica.

@10martinrocca

David Oringa nació en Uganda en 1993. Su historia está atravesada por las guerras civiles, las mudanzas y la pasión por el tenis. El camino lo llevó a cruzarse con Martín Rocca, un entrenador argentino que un día decidió que era momento de ayudar a aquellos que querían practicar el deporte que tanto ama en regiones olvidadas y sufridas. Así, el chico oriundo de Kampala pudo seguir jugando, llegó a la universidad y hoy representa a su país en Copa Davis.

Rocca pasó de dar clases en Ciudad Evita hace más de 20 años a pertenecer al staff del Real Club de Tennis Barcelona, una de las instituciones más prestigiosas de Europa. Luego de dejar atrás su tierra, pasó varios años en EEUU y en Italia, pero siempre dando clases a los más chicos.

Son chicos sufridos. Ves situaciones terribles, pero a pesar de todo ese sufrimiento, tienen la fortaleza para sonreír" (Martín Rocca).

“Hice una metodología que se llama Miniplayers, les fomento más la creatividad y no tanto la repetición de la técnica. Siempre edito videos sobre mis trabajos, pero un día decidí pedir que otros profes me pasen lo que hacían en sus clases”, le cuenta el coach oriundo del oeste bonaerense a Ámbito desde Barcelona.

Entre el material recibido vía Facebook, un contacto le llamó la atención. Un entrenador de Uganda le reconoció la calidad del trabajo que hacía, pero le dijo que en su país estaba imposibilitado de reproducirlo por la falta de recursos. En ese instante surgió la idea de ayudar a quienes no podían seguir adelante con el deporte de las raquetas, y nació, con la complicidad de su colega Abel Rincón, Tennis Aid.

“Pensé en mandarle cosas para que trabaje. Se lo comenté a mi amigo y él, que es un fresco total, me respondió: ‘¿Qué tal si la llevamos nosotros?’. No tenía idea lo que yo lo hablaba, pero en un mes y medio estábamos en Uganda. Nos preparamos, nos vacunamos, hicimos campañas y con el viaje sólo perdimos € 20”, recuerda.

Cinco años después de ese debut, Rocca trae a la memoria que fue una experiencia “muy emocional” y que mucha gente lloraba al ver los videos que publicaban día a día. Si bien las condiciones en las que vivían eran complejas, eso no los frenó para continuar y a los seis meses, en 2015, viajaron a Camboya.

grecia.mp4

Allí vieron a chicos jugar descalzos en una cancha de cemento, con temperaturas de 35 grados y 90% de humedad. En el grupo de más de 100 chicos, conocieron al mejor Sub 14 del país. “No tenía zapatillas, usaba raquetas super pesadas que le había regalado un jugador japonés, en un court destrozado. Pero se alinearon los planetas, y con un poco de ayuda fue progresando”, describe.

A Uganda viajó tres veces más, llegó a México, a Guatemala, hizo algunos trabajos en su última estadía en Argentina y visitó a un profesor en Sudáfrica. Además, vía Tennis Aid envió material a 53 países. Muchos jugadores, profesores y entrenadores lo contactan para ser parte del proyecto solidario, y entre ellos se anotó el cordobés Pedro Cachín, cuya historia se viralizó a principios de año.

Victoire es un niño de 11 años que vive en el Congo, y trascendió al mundo cuando en el inicio de 2019 se lo vio en un video encordando su raqueta con una rama. “Vimos la filmación con Xavier Colomina, mi encordador y el otros jugadores. Yo tenía una máquina de encordar que utilizaba desde los 11 o 12 años y ya había cumplido un ciclo, era momento de que ayude a otros”, le cuenta Cachín a este medio.

Ya 4️⃣ años de la experiencia que cambió nuestras vidas. Uganda❤️#tennis #tennisaid #tennisaidfriends #kampala #uganda #africa #firsttrip

El tenista nacido en la ciudad de Córdoba hace 24 años se puso en contacto con el entrenador del pequeño y le ofreció la máquina. “Me contó que había recibidos muchos mensajes, pero ninguna ayuda”, detalla. Luego pidió asistencia a Rocca y Rincón, quienes la enviaron. Desde entonces, Cachín y su amigo Pablo Carreño Busta, español y actual 27 del ranking, colaboraron dos veces más con ropa, raquetas y otros materiales para niños de África.

“Muchos jugadores, profesores, coaches regalan cosas para que las mandemos, incluso desde otros países. Y tengo una lista de 30 personas que quieren sumarse a los viajes, pero tienen que entender que no son vacaciones”, apunta Rocca.

La constante que observó el profesor argentino en sus viajes en casi todos los continentes es la falta de infraestructura. Canchas de tierra, piedras, carencia de elementos son algunas de las escenas típicas. Sin embargo, algo le llama la atención: “Son chicos sufridos. Ves situaciones terribles, el padre les pega, el padrastro no los reconoce, o no llegan a juntar el dinero para el colegio. Pero a pesar del sufrimiento, tienen la fortaleza para sonreír”.

kampala.jpg
El espacio donde Rocca y Rincón quieren construir el playón polideportivo, detrás de un colegio en Kampala, Uganda.

El espacio donde Rocca y Rincón quieren construir el playón polideportivo, detrás de un colegio en Kampala, Uganda.

“Con todo eso, no los ves con caras de pobrecitos, juegan para divertirse. Y son educados, cariñosos, hasta corren después de una clase a buscar las pelotitas perdidas. En España, entran a una cancha como un profesional, no saludan, no valoran lo que tienen”, dispara.

Los proyectos futuros de Tennis Aid abarcan una campaña de marketing para potenciar su trabajo y una nueva plataforma web. En cuanto a las labores, la idea de Rocca y Rincón es construir un playón polideportivo en el colegio de Kampala donde suelen viajar, para que los chicos ya no jueguen sobre la tierra.

Pedro Cachin on Twitter

“El objetivo es hacer algo de cemento, en condiciones y que quede, que la escuela pueda utilizarla también. Hoy los chicos pierden una hora clavando con una piedra los postes y usan de red lo que tienen, como sachets de leche, y marcan las líneas con ceniza”, agrega. También el plan es llegar a países nuevos, como Ghana y Perú, por contactos con coaches locales.

Para muchos chicos, el tenis arranca como una actividad que, al juntar pelotas en los clubes, les deja una propina, y de allí evolucionan hasta convertirse en profesores. Contenidos, evitan estar expuestos a cientos de flagelos. Pero para eso necesitan de muchos elementos. Rocca se transforma en el nexo solidario y proyecta mucho más que viajes y envíos. El deporte, a veces, es tan solo el vehículo para concretar los sueños.

Dejá tu comentario

Te puede interesar