9 de julio 2010 - 15:14

The Economist resaltó el recibimiento a la Selección de Maradona

La revista británica The Economist enfatizó sobre el recibimiento que los argentinos le dieron a la Selección Argentina dirigida por Diego Maradona. Entre otras cosas, la comparó con el equipo del Mundial de Alemania 2006 y relacionó el fútbol con el poder político.

Cuando la selección inglesa fue mandada de vuelta a casa, los jugadores fueron puestos en ridículo por los medios. El presidente francés mantuvo una reunión en respuesta a la derrota de 'Les Bleus'. Si bien la Argentina fue humillada en un 4 a 0 por Alemania por, la albiceleste volvió a casa con un recibimiento propio de héroes. Decenas de miles de seguidores saludaron al equipo, cantando 'no me arrepiento de este amor'. Las mujeres y los niños lloraron. La presidente Cristina Fernández de Kirchner invitó a los jugadores a la Casa Rosada, relató el medio inglés en comparación con el equipo de Inglaterra y Francia, que también tuvieron malos resultados en Sudáfrica.  

Si bien muchos seguidores ostentan la lealtad como tatuada en la piel, esto no se aplica para la selección nacional. En el año 2006, Alemania ganó con una menor diferencia que en este partido, pero el regreso de aquel seleccionado no fue un acontecimiento. ¿Por qué un grupo que tuvo una salida más desagradable fue mucho mejor recibido?, analiza la nota. 

Una razón es la política. Hace cuatro años, cuando Néstor Kirchner era presidente, el matrimonio presidencial era altamente popular. Ahora, su porcentaje de imagen positiva ha caído en picada, y han recurrido al fútbol en busca de apoyo, .

The Economist relaciona el fútbol argentino con la política de la siguiente manera: El año pasado el canal estatal de televisión persuadió a la Asociación Argentina de Futbol (AFA) a que anulara su contrato de televisión por cable y pactara la transmisión de los partidos de los campeonatos locales en forma gratuita a ser transmitidos por canales de aire. Esta medida hizo más querible a los Kirchner ante los ojos de los seguidores de fútbol y provocó a la compañía de medios -cercana a la oposición- que anteriormente era dueña de los derechos. Cuando Cristina Fernández de Kirchner se mostró orgullosa respecto a la modesta actuación del equipo, pudo haber estado tratando de retener el beneficio político de los lazos con el deporte, incluso en la derrota.

Respecto a la conducción de Maradona al frente de la Selección, relataron: La otra diferencia es el director técnico. En el año 2008, la AFA le dio el cetro a Diego Maradona, un jugador legendario pero un entrenador no probado. Sus pecadillos -un by pass gástrico, una internación por la adicción a las drogas, y los disparos con un rifle de aire comprimido a los periodistas- lo convirtieron en una elección polémica, tal como su amistad con Néstor Kirchner. Los escépticos parecían reivindicados cuando la selección se desempeñó de manera deprimente en las eliminatorias. En el certamen mismo, Maradona adoptó una estrategia riesgosa de ataque constante. 

No obstante, logró que su excéntrico equipo luciera inspirado, mientras la Argentina avanzaba hacia cuartos de finales. Si bien dentro del equipo argentino se encuentra el mejor jugador de fútbol del mundo, la estrella fue su director técnico. Torpemente apretujado dentro de un traje, jugueteando con una pelota al costado de la cancha, festejando con los jugadores y ofreciendo irreverentes conferencias de prensa, incluso inspiró a un columnista deportivo del New York Times a pedirle disculpas por escrito por haber dudado de él, expresa sobre el desempeño del técnico en Sudáfrica . 

Pero, al fin y al cabo los críticos tuvieron razón dado que el equipo alemán explotó metódicamente la permeable defensa argentina. Pero la emoción y el estilo que Maradona proveyó fueron lo más cercano a ganar. De la misma manera que el país en su totalidad, la selección argentina pudo no haber terminado en los primeros puestos, pero cayeron con estilo, concluye la nota.

Traducción: Jimena Gilbert

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