7 de marzo 2010 - 21:33

Tigre derrotó a Huracán en un entretenido partido

Tigre consiguió una victoria importante tras las caídas con Independiente y San Lorenzo.
Tigre consiguió una victoria importante tras las caídas con Independiente y San Lorenzo.
Tigre fue más práctico e inteligente que Huracán y se quedó con el triunfo por 3 a 2, en Parque Patricios, por la octava fecha del torneo Clausura de fútbol. El elenco de Victoria abrió el marcador, a los 13 minutos del primer tiempo con un gol de Paolo Goltz en contra de su valla.

A los 28 minutos de la misma etapa, Eduardo Domínguez puso el empate para Huracán, pero a los 46 Carlos Luna marcó el segundo para su equipo. En la segunda parte, a los 9 minutos, Gastón Esmerado puso el empate para el elenco local, pero a los 21 Claudio Pérez le dio la victoria a Tigre.

El elenco visitante sorprendió a Huracán con una jugada desafortunada, cuando Luna lanzó un centro desde la derecha y Gastón Monzón quiso despejar con los puños, pero la pelota impactó en Goltz y se metió en el arco.

El empate de Huracán fue un calco del gol convertido la fecha anterior ante Racing: tiro libre en forma de centro de Patricio Toranzo y cabezazo de Domínguez derechito a un ángulo. A partir de la igualdad, el partido se hizo de ida y vuelta, pero los futbolistas de Ricardo Caruso Lombardi parecían más firmes en defensa y mantenían menos distancia entre las líneas.

Cuando el primer tiempo terminaba, Morel bajó de cabeza un centro de Leandro Lázzaro desde la izquierda, justo para la posición de Luna, quien -un paso adelantado- anotó un golazo de taco. Huracán salió en el complemento en forma desordenada a buscar nuevamente la igualdad y la consiguió por la misma vía que en el primer tiempo, con pelota parada.

Sobre los 9 minutos, Toranzo ejecutó un tiro de esquina desde la izquierda y Esmerado, adelantándose a su marca, cabeceó en soledad en el primer palo y marcó el segundo. El "Globo" siguió buscando, pero sin claridad y dejando además muchos espacios en su última línea, situación explotada por los delanteros visitanes.

A los 11, Lázzaro recorrió más de 20 metros en soledad con balón dominado, pero cuando enfrentó a Monzón remató mal y perdió en forma increíble el gol. Sin embargo, Tigre llegó a la victoria con las armas que mejor había explotado su rival: la pelota parada. A los 21 minutos, el recién ingresado Mariano Pasini mandó un tiro libre a la cabeza de Pérez, que consiguió desnivelar otra vez para Tigre.

Con la nueva ventaja, el visitante se recostó demasiado cerca de Daniel Islas, pero el único sobresalto lo pasó en el cierre del partido, en una jugada que Balvorín no pudo empatar por centímetros.

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