Simeone, lanzado al aire por sus dirigidos. El "Cholo" festejó su tercer título como entrenador.
Aún con la medalla en su cuello y dentro del campo de juego, Diego Simeone contó sus vivencias de la final en Bucarest de la Europa League en la que Atlético de Madrid superó sin atenuantes a Athletic Bilbao por 3 a 0.
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En primera instancia, halagó la preponderante actuación de Radamel Falcao García, la gran figura en la definición que marcó dos hermosos goles. "Todo se simplificó porque Falcao tuvo una actuación extraordinaria", aclaró Simeone y agregó: "Los jugadores ocuparon posiciones que no eran las suyas y eso habla de un sacrificio y compromiso enorme".
El entrenador que en Rumania levantó su tercer trofeo reconoció que el planteo elegido fue distinto al del también triunfo madrileño en la Liga y que la clave estuvo en saber sortear la primera presión de Athletic Bilbao cuando perdía la pelota. "Le jugamos distinto de cómo lo hicimos en España. Hoy planteamos un 4-3-3 para ser más rápidos en el ataque. El objetivo nuestro era encontrar el partido de la manera que nos convenía, y sabíamos que la clave estaba en romper el uno contra uno. Teníamos que salir de la primera presión del Bilbao atacando, y los jugadores lo entendieron perfectamente", sostuvo.
Aunque también Simeone reconoció una cuota de fortuna, sobre todo en el segundo tiempo, cuando los dirigidos por Marcelo Bielsa fueron con todo en busca del descuento. "En algunos pasajes del partido tuvimos suerte con las pelotas cruzadas que no convirtieron", opinó.
En el final, el extécnico de Estudiantes, River y Racing, en Argentina, dejó una frase que lo pinta de cuerpo entero. Ambicioso y para nada relajado, Simeone no se conforma con lo conseguido y va por más: "Esperemos ganar el domingo ante Villarreal y llegar a la Champions", cerró.