17 de julio 2001 - 00:00

Un belga fue elegido para comandar el COI

Finalmente se cumplieron los pronósticos y el cirujano belga Jacques Rogge, de 59 años, fue elegido presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), en sustitución del español Juan Antonio Samaranch, que dejó el cargo luego de 21 años.

«Me comprometeré a proteger al movimiento olímpico del doping, la corrupción y la violencia», dijo Rogge, un velerista que participó en tres Juegos Olímpicos y un apasionado del rugby, deporte que participó integrando la selección de su país.

«Querría reducir el presupuesto y el gigantismo de los juegos y también utilizar una tecnología menos costosa, pero sin tocar los derechos de los atletas», agregó Rogge, quien afirmó que el COI será como «la Iglesia que está en el centro del pueblo y las familias serán las federaciones» deportivas.

Favorito de Samaranch, que elogió su designación, Rogge, sin embargo, marcó una inmediata diferenciación de su predecesor al revelar que dormirá en la Villa Olímpica en los próximos Juegos Olímpicos, y no en los hoteles cinco estrellas que suelen albergar a los miembros del COI.

Rogge, con el fuerte y unido apoyo del bloque europeo (que aporta 57 votos), ganó en el segundo turno de las elecciones del COI, con 59 votos, superando al polémico surcoreano Kim Un Yong (23), al canadiense Dick Pound (22) y al húngaro Pal Schmitt (6).

La estadounidense Anita Defrantz había sido eliminada en la primera rueda con 9 votos, según el anuncio efectuado en la Sala de las Columnas, uno de los símbolos del poder en Rusia, en la misma ciudad en la que Samaranch había iniciado su gestión.

Rogge, nacido en Gand el 2 de mayo de 1942, casado y con dos hijos, es el segundo belga que dirige el COI, luego de Henri Baillet-Latour (1925-42) y su séptimo presidente europeo, sobre un total de ocho.

Apenas Samaranch, que hoy cumplirá 81 años, dijo la palabra «Jacques» la platea se puso de pie y cuando dijo «Rogge» ya los aplausos taparon su voz, aunque la victoria no sorprendió a los especialistas.

En la Sala de las Columnas se supo algunos minutos antes que ya se había retirado de la votación el surcoreano Kim, de 70 años, clara señal de su derrota, mientras allegados suyos sugirieron que el racismo predominó en la votación del COI.

Dejá tu comentario

Te puede interesar