River y San Lorenzo empataron en la segunda fecha del torneo Pentagonal de Verano, en un partido con escaso nivel técnico que se disputó en el estadio Mundialista de Mar del Plata.
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River dejó una leve, muy leve sensación de superioridad, porque tuvo un poco más la pelota en su poder y porque tuvo mayores ambiciones ofensivas que su rival.
Sin embargo, el equipo dirigido por Reinaldo Merlo sintió la ausencia de Marcelo Gallardo, porque careció de un conductor, ya que ni Sambueza ni Patiño lograron generar juego asociado. La falta de conexión entre Sambueza y Montenegro fue notoria, y, por esa razón, Ahumada fue el que más sobresalió con su despliegue en el mediocampo.
A River le faltó acelerar en los últimos 20 metros, y, cuando Montenegro se cansó y debió retroceder unos metros, quedó con un solo delantero (Oberman), lo que provocó una mayor carencia ofensiva. Esto se acentuó más cuando Merlo sacó al ex jugador de Argentinos para hacer ingresar a otro mediocampista (Gonzalo Higuain).
San Lorenzo, con Lavezzi «ausente», dependió demasiado del colombiano Molina. Además, Barrientos se decidió más en luchar en el mediocampo con San Martín que en asociarse con Molina.
Por esta causa, al equipo de Gustavo Alfaro, que pidió permanentementeque sus hombrespresionen en el mediocampo, también le faltó potencia ofensiva.
Jugadas de peligro hubo muy pocas, y por eso el partido sólo salió de su letargo con algún chispazo de Montenegro, por parte de River, o de Lavezzi (que comenzó a desbordar en el segundo tiempo) en San Lorenzo.
Uno de los puntos más positivos que le dejó para River este encuentro fue la actuación de su juvenil arquero Carrizo, que demostró seguridad y siempre respondió cuando su equipo lo necesitó.
El torneo proseguirá mañana con el debut de Boca ante Racing, en Salta, y al día siguiente se medirán, en Mar del Plata, River e Independiente.
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