Jugarse parte del futuro en un partido de eliminatorias no es poca cosa. Se presumía que iba a ser un partido caliente, de muchos roces, de discusiones permanentes con el árbitro Colina (muchas veces con justa razón). Se sabía que el partido podía definirse por la actitud de cada uno. En un desarrollo de asperezas, por tanto no se puede ser tibio. Sumados aciertos y errores terminó en empate, aunque Uruguay fue el que intentó más, puso mayor peso específico al juego a través de esas ganas que son parte de su propia personalidad futbolística, en la parte inicial, mientras que Colombia se jugó con lo que le quedaba en el complemento.
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Los colombianos tampoco desconocían que ganaban (por lo menos en el juego) a través de una mejor circulación de pelota en el medio, de un andamiaje más fundamentado para avanzar en terreno rival, pero sabiendo que su déficit estaba centrado en la definición. Con decir que recién en el complemento y más allá de los 15 minutos se adelantó unos 20 metros y con más gente en ofensiva y algún espacio para el remate procuró llegar al empate. Lo consiguió -por esa vía-con un remate de media distancia de Valentierra. El fútbol no sabe de injusticias, aun pensando que Uruguay había sido algo más, aunque terminó «asustado». Tuvo dos posibilidades concretas para desnivelar (una pelota la sacaron sobre la línea) y el arquero Munúa también debió pasar por momentos difíciles. La diferencia habrá que encontrarla en los remates (o tiros libres) que sacó Córdoba y en el trabajo que debieron desarrollar el impecable Iván Córdoba y Yepes (aún pensando que cometió un foul-penal si se quiere innecesario), aunque las intermitencias de Grisales y el aporte de Bedoya en sus incursiones por punta izquierda resultaban demasiado poco ambiciosos. Cuando Uruguay parecía que le tomaba el pulso al juego, con una línea de fondo sólida y sin concesiones y el pelotazo como elemento de llegada, sumadas las pelotas que desperdiciaron Magallanes y Darío Silva, llegó el remate desde fuera del área y el empate.
Simplemente porque a los colombianos también se les hacía sencillo hacerse de la pelota. Más cuando sus jugadores vieron que la igualdad podía complicarle tanto el resultado presente como el objetivo de clasificación futuro. El partido se hizo de ida y vuelta. El empate los dejaba a los dos en situación incómoda. El partido terminó como debía ser: los dos caminando por una cornisa. En ese juego de división de puntos el menos beneficiado fue Colombia.
Uruguay: Munúa; Tais, Lembo, Montero y D. Rodríguez; G. De los Santos, P. García y Guigou; Recoba; D. Silva y Magallanes. DT: Púa.
Colombia: O. Córdoba; I. López, I. Córdoba, Yepes y Bedoya; Grisales, Restrepo, Bolaño y Valentierra; Asprilla y Aristizábal. DT: Maturana.
Goles: PT 34m Magallanes (U), de penal; ST 23m Valentierra (C). Cambios: ST Chevantón por Magallanes (U) y Cortés por Bedoya (C); 26m Murillo por Aristizábal (C); 31m Richard Morales por Silva (U); y 38m F. Canobbio por Guigou (U).
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