La sinceridad no abunda en el tenis, pero el español Fernando Verdasco no se anda con vueltas de cara a su duelo de mañana con el argentino David Nalbandian. "Es el peor rival que podía tocarme en tercera ronda", reconoce el número ocho del mundo de cara a un partido que es prácticamente inédito, porque sólo existe un lejano antecedente, una victoria en tres sets del español en la tercera ronda de Wimbledon 2006.
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"Nalbandian viene demostrando desde Washington que está en muy buena forma, que está en un gran momento", insistió Verdasco de cara a un duelo que tiene como premio un lugar en los octavos de final del Abierto de Estados Unidos. A Nalbandian también la preocupa Verdasco, claro, pero más parece preocuparle saber en qué cancha se jugará. No es lo mismo el estadio central o el Arthur Ashe que el Grandstand donde el viernes batió al francés Florent Serra.
"La cancha era rapidísima, un desastre. No puede haber tantas diferencias en un mismo torneo", se quejó el cordobés, número 33 del ranking mundial. Las superficies ultrarápidas no asustan a Nalbandian, que tuvo sus mejores éxitos en ellas. El problema, dice, es que no sabe cuál versión del US Open le tocará mañana, si la muy veloz o la habitual. "No estás acostumbrado, porque venís entrenando en una superficie más lenta. Creo que eso nos perjudica". Nalbandian y Verdasco sabrán tarde hoy en qué escenario jugarán mañana, pero el argentino se tiene fe.
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