En realidad en Italia no saben qué hacer (o cuál será el final) con este problema de los «pasaportes comunitarios». Los casos no son pocos y en verdad la culpa de los jugadores en este caso es mínima, pues en general respondieron a un pedido de los clubes para lograr mayor cantidad de cupos de «extracomunitarios». Los futbolistas, en su mayoría accedieron para lograr «una fuente de trabajo».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ese es el problema más grave que debe afrontar la Justicia italiana en estos momentos, porque en verdad los involucrados son el jugador, la entidad, sus directivos y todas las personas que intervinieron, donde no escapan a una cuota de culpabilidad los que otorgaron los pasaportes, que responden al propio Poder Judicial. Un verdadero jeroglífico difícil de dilucidar.
Todo este tema viene a cuento porque informaciones provenientes de Roma señalan que el juez Bruno Constantini decidió postergar para el próximo 17 de enero la audiencia que debía realizarse ayer «por un defecto en una citación». La realidad marcaba que en Roma no se encontraba nadie de los que debían prestar declaración. Según reza la información, uno de los imputados, precisamente Gianfranco Orsomano, que trabaja en la comuna de Fagnano Castello, en Cosenza, fue notificado en forma defectuosa, situación que el juez entendió que era motivo para la postergación de la audiencia.
Juan Verón, hoy jugador que milita en el Manchester United, de Inglaterra, es el centro de la causa donde se destacan Sergio Cragnoti (presidente de Lazio), Felice Pulici y Nello Governato (directores deportivos), los intermediarios Gustavo Mascardi y Fernando Hidalgo (apoderados del jugador), María Elena Tedaldi (traductora) e Ilario Camaini (ambos del estudio Alvarez y Asociados).
El 9 de setiembre de 1999 el Registro Civil de la Municipalidad de Roma concedió la ciudadanía a Verón, cuando ya la Justicia investigaba el caso y en junio de 2000 el fiscal Silverio Piro viajó a la ciudad de La Plata y Buenos Aires para investigar con la ayuda de la magistratura argentina. Luego Verón argumentó su defensa se-ñalando que era ajeno a todo lo que fue la tramitación del documento «que corrió por cuenta del club Lazio».
Mientras tanto, la Justicia deportiva absolvió a Verón de toda culpa (y por ello fue posible la transferencia en 38 millones de dólares), aunque no se hizo lo mismo -por ejemplo-con el jugador uruguayo Alvaro Recoba, que aún pesa el año de suspensión que le aplicó la misma instancia futbolística. Juan Verón.
Dejá tu comentario