La Secretaría de Finanzas consiguió renovar la totalidad de los vencimientos y tomar mayor financiamiento en la licitación de este miércoles 13 de mayo, al adjudicar $10,71 billones sobre ofertas por $14,40 billones, lo que implicó un rollover del 110% sobre los compromisos de la semana.
La mayor demanda en está oportunidad se concentró en la Lecap al 30 de septiembre de 2026 (S30S6), que captó $4,48 billones a una TEM de 2,09% y una TIREA de 28,14%, lo que la consolidó como el principal instrumento de la colocación. El resultado mostró que el mercado volvió a privilegiar el tramo más corto de la curva, aunque el Tesoro también logró avanzar con su objetivo de extender plazos.
Más allá de estos resultados, desde Puente precisaron que si bien el Tesoro logró un rollover del 110%, ese porcentaje “cae por debajo del 100% si se consideran también los vencimientos del lunes pasado, que se pagaron con depósitos en el BCRA”.
Alta demanda por Lecaps de corto y duales de largo plazo
En cuanto a la composición de la demanda, remarcaron que “más del 40% de lo adjudicado fue al instrumento más corto, la Lecap de septiembre”. Además, señalaron que en esa letra “es donde el Tesoro decidió pagar mayor premio por sobre el mercado secundario”, mientras que en el resto de los instrumentos “el premio fue sensiblemente menor, con los precios de corte cercanos a los operados en el mercado durante el día”.
A su vez, el Tesoro logró extender vencimientos principalmente a través de los bonos duales, que pagan CER/TAMAR +3%. En este caso, Finanzas colocó $2,24 billones en el título al 30 de junio de 2028 (TXMJ8), a una TIREA CER de 4%, y $2,45 billones en el bono al 29 de junio de 2029 (TXMJ9), a una TIREA CER de 6,19%.
Para Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, “los bonos duales que ajustan por CER o TAMAR mostraron una muy buena demanda por parte del mercado, especialmente el nuevo TXMJ8 y la reapertura del TXMJ9”.
Según Lazzati, ese comportamiento “refleja que los inversores siguen buscando cobertura frente a la inflación y, al mismo tiempo, exposición a instrumentos atados a tasa variable”. En esa misma línea, desde Puente destacaron que “el Tesoro logró colocar más de la mitad de las ofertas en instrumentos con plazo a 2027 o superior”, lo que le permitió “estirar duration”. La firma agregó que el nuevo dual a 2028 “cortó 300 puntos básicos por debajo de la curva CER, al igual que la especie con vencimiento a 2029”.
Desde Balanz Research también interpretaron la colocación de los duales como parte de una estrategia más amplia del equipo económico. “El Tesoro mantiene su estrategia de estirar vencimientos más allá de 2027”, señalaron, y agregaron que “los nuevos duales también se enmarcan en dicha estrategia”. Según la firma, estos bonos “resultan atractivos para los bancos porque las obligaciones de dichas instituciones se mueven en sintonía con la TAMAR”.
También destacaron que los instrumentos ofrecen cobertura en distintos escenarios macrofinancieros y políticos, ya que “brindan cobertura bajo cualquier escenario electoral: con un régimen de menos restricciones cambiarias y tasa real positiva pagaría TAMAR, mientras que si se endurecen los controles y la tasa real es negativa pagaría CER”. En ese marco, la demanda por los nuevos duales permitió al Tesoro extender duration sin depender exclusivamente de títulos a tasa fija.
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Perfil de vencimientos de la últimas licitaciones
Apetito moderado por CER y sobredemanda por hard-dollar
También hubo interés moderado por las alternativas ajustadas por CER, donde el Tesoro adjudicó $0,24 billones en el BONCER al 31 de mayo de 2027 (TZXY7), a una TIREA de 1,54%, y $0,72 billones en el BONCER al 30 de septiembre de 2027 (TZXS7), a una TIREA de 5,04%.
En tanto, la demanda por cobertura cambiaria se canalizó a través de la Lelink al 30 de septiembre de 2026 (D30S6), con una adjudicación de $0,58 billones a una TIREA de 5,11%.
Además, se colocaron instrumentos hard-dollar con vencimientos cercanos y posteriores al fin del actual gobierno, con u$s150 millones en el AO27, a una TIREA de 5,12% y TNA de 5%, y otros u$s150 millones en el AO28, a una TIREA de 8,55% y TNA de 8,24%.
Desde Puente remarcaron que “ambos fueron sobredemandados, luego de algunas licitaciones donde la demanda se vio algo más débil”, y consideraron que eso “sugiere que el apetito por estos instrumentos se mantiene”.
Para Lazzati, el resultado también confirma la continuidad del sesgo contractivo de la política financiera oficial. “El Gobierno volvió a lograr un roll over superior al 100% de los vencimientos, absorbiendo pesos del mercado y manteniendo una política monetaria contractiva, en línea con lo que viene realizando en las últimas licitaciones”, sostuvo.
Así, la licitación dejó financiamiento neto positivo para el Tesoro y mostró una demanda selectiva, donde los inversores privilegiaron la tasa fija de corto plazo, pero aceptaron extender duración cuando encontraron cobertura dual frente a inflación o tasa variable.
En paralelo, la sobredemanda de los bonos hard dólar mostró que el interés por instrumentos en moneda extranjera sigue presente, aún en un contexto de mayor volatilidad para los activos argentinos.