A diferencia del manual de política económica K, Lula explicó que tuvo que enfriar la economía para frenar el alza de los precios. Sucede que la administración kirchnerista siempre se negó a frenar la actividad económica y hasta llegó a calificar a la idea como "una locura".
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El presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, reveló que tuvo que tomar medidas para enfriar la economía con el objetivo de detener las presiones inflacionarias que generaba el crecimiento a ritmo "chino" del Producto Interno Bruto (PIB).
"Tomamos medidas para contener un poco el crecimiento de la economía, porque la economía estaba creciendo muy fuerte y cuando la demanda es muy fuerte y se compra más de lo que se produce, tenemos algo que no queremos que vuelva a Brasil, que es la inflación", afirmó Lula da Silva.
En su programa semanal de radio "Café con el Presidente", el mandatario justificó así el retiro de incentivos a la venta de automóviles y electrodomésticos.
La tasa de interés básica del Banco Central, usada para controlar la inflación, comenzó 2010 en 8,75% anual y se ubica actualmente en 10,25%. Según el Banco Central, Brasil creció 10% en el primer trimestre del año.
"Estamos en un momento excepcional, cosechando lo que sembramos", dijo el mandatario, al destacar la creación de 1,4 millón de empleos fijos en el primer semestre y la proyección para dejar el gobierno a fin de año con 2,5 millones de empleos creados en 2010. Para Lula da Silva, "la generación de empleos se produce cuando el mundo entero vive una situación de desocupación".