23 de diciembre 2008 - 00:00

Abrupta suba en las importaciones textiles

Las importaciones de la cadena de valor de la agro industria textil y de indumentaria registraron un brusco aumento en 2008 respecto a 2007.

En efecto, la tasa de crecimiento de las compras externas fue del 33,3% durante los primeros nueve meses de 2008 respecto al mismo período de 2007, de acuerdo al INDEC.

Esta cifra implicó una aceleración en el crecimiento de las importaciones, ya que esa tasa prácticamente duplicó el ritmo de crecimiento de los mismos períodos de los dos años anteriores (17,3% en 2006 y 17,6% en 2007).

De este modo, las cifras totales de importación de 2008 proyectadas por la Fundación Pro Tejer (1.650 millones de dólares) superarán en casi un 50% el nivel máximo de importación registrado durante el modelo de convertibilidad (1.112 millones de dólares en 1998).

Este crecimiento de las importaciones es mucho más nocivo aún que el de los años anteriores porque se produce en simultáneo a la contracción del mercado nacional por la caída de la demanda interna; en consecuencia, hay una sustitución directa del producto nacional por el importado, alertó el Presidente de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio.

Si bien las cifras del INDEC dan cuenta de este fenómeno -señalan que la producción del bloque textil cayó un 10,4% en octubre de 2008 en relación al mismo período de 2007-, según el sondeo de la Fundación Pro Tejer de los principales núcleos productivos, el nivel de actividad se ha deteriorado en mayor medida. Los últimos eslabones de la cadena de valor -la producción de indumentaria y la de artículos para el hogar (sábanas, toallas, manteles, tapicería, etc.)- fueron los más afectados, cayó su actividad en torno del 50%. En tanto, en el resto de los sectores de la cadena de valor (hilanderías, tejedurías, tintorerías) la merma promedió el 35%.

Justamente, en los sectores donde la producción más se resintió, la importación fue la más dinámica; en los primeros nueve meses de 2008 respecto a igual lapso de 2007, las compras externas de ropa aumentaron un 62,7% y las de artículos para el hogar se expandieron un 30,5%. China fue el origen de importación impulsor de ese crecimiento -la importación de prendas de vestir subió un 129,2% y la de confecciones para el hogar aumentó un 92,3%-.

Al respecto, Bergaglio advirtió que el hecho de que sea China el principal propulsor de esta invasión es aún más perjudicial por los valores irrisorios a los que ingresa la mercadería de ese origen. Lo más lamentable -agregó el Presidente de Pro Tejer- es que esos valores no llegan a los consumidores -son absorbidos a través del proceso de comercialización- y destruyen a la oferta nacional porque ataca a los sectores con más valor agregado y tiene un efecto arrastre sobre el resto de la cadena de valor; si no trabaja el confeccionista tampoco lo hace el tejedor, el tintorero o el hilandero.

Según los cálculos de Pro Tejer, el efecto de la importación de 2008 implicó que se perdiera la oportunidad de generar 91 mil empleos en el país (36 mil empleos directos a lo largo de la cadena de valor y 55 mil en términos indirectos).

De acuerdo al relevamiento sobre 85 empresas de la cadena de valor, realizado por Pro Tejer a fines de noviembre y principios de diciembre pasados, las compañías decidieron ajustar su nivel de producción a través de la cancelación de horas extras en un 66% de los casos, del adelanto de vacaciones (34%) y de las suspensiones (15%).

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