París - Accor SA, la cuarta empresa hotelera del mundo, planea vender y luego alquilar 80 hoteles durante 2006 como parte de un plan para recaudar fondos a fin de expandirse en países como Rusia y China. Esas transacciones continúan una política iniciada este año con la venta de otros 128 establecimientos, con el objeto de recaudar un total de 400 millones de euros liquidando activos en bienes raíces. Accor no es la única gran cadena en apelar a la desinversión en inmuebles para obtener liquidez y además concentrarse en la administración de hoteles y el otorgamiento de franquicias: hace algunas semanas Starwood (dueña de las marcas Sheraton, St. Regi's, The Luxury Collection, Four Points, W y Westin, entre otras) también anunció la venta de varias decenas de hoteles de su propiedad en América latina, los que, de todos modos, seguirá gerenciando.
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Accor cambiará de CEO el año próximo, con la asunción de Gilles Pelisson (un ejecutivo de larga trayectoria en grupos como la constructora Bouygues, la operadora de aguas Suez, etcétera). Se sabe que entre sus planes está acelerar la expansión de la cadena incrementando 20% la cantidad de cuartos que administra. En 2008 el total de habitaciones que estarán bajo la administración de Accor debería alcanzar las 550.000. Y para esto, la reducción del capital invertido en bienes raíces parece ser crucial.
Las propiedades a vender en 2006 son los hoteles Novotel y Mercure, dos marcas de Accor del sector medio del mercado. La «nave insignia» de la cadena francesa es la marca Sofitel, que en Buenos Aires está presente en dos establecimientos: uno propio (en Retiro) y otro franquiciado (en Puerto Madero, propiedad de la familia Schargorovsky). Accor tenía una deuda neta de 2.200 millones de euros a fines de 2004, equivalente aproximadamente a la mitad de su ganancia operativa.
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