Acreedores alemanes de Argentina anunciaron hoy en Berlín que recurrirán a las instancias judiciales para impedir u obstaculizar la concreción de negocios entre Alemania y Argentina, según un comunicado de IGA, entidad que agrupa a poseedores de bonos argentinos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El comunicado fue difundido pocos minutos antes de la llegada a Berlín del presidente argentino Néstor Kirchner, quien realizará una visita de trabajo de cinco días a Alemania al frente de una delegación oficial que integran, entre otros, el canciller Rafael Bielsa y el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
"La delegación del presidente de Argentina desea adquirir productos técnicos, entre otros, para una planta de energía atómica", señaló la entidad, que reúne a poseedores de bonos por más de 200 millones de euros (260 millones de dólares).
"Advertimos que estamos decididos a bloquear por largo plazo todo servicio de pagos con el gobierno de la República Argentina", indicó el comunicado.
IGA se dirigió por carta a las federaciones y confederaciones empresariales alemanas advirtiéndoles de "los riesgos de entablar negocios" con el gobierno de la República Argentina o con empresas en las cuales tiene participación el Estado argentino.
Argentina "tiene pagos pendientes por cerca de 20.000 millones de dólares.
Numerosos poseedores de bonos (que no aceptaron el canje ofrecido por el gobierno argentino, con una quita de 75%) están en Alemania, Italia y Estados Unidos", señaló el grupo de acreedores. Estos poseedores de bonos están decididos a llevar adelante sus demandas.
Kirchner tiene previsto reunirse el miércoles a puertas cerradas en Berlín con representantes de cerca de 35 empresas y bancos alemanes, entre ellos Siemens, Daimler Chrysler y Deutsche Bank, para alentarlos a invertir en Argentina.
La reunión tendrá lugar en la sede de la Confederación Alemana de la Industria y de la Confederación Alemana de Cámaras de Industria y Comercio y uno de los temas a abordar será el del polémico proceso de reconversión de la deuda argentina, aceptado internacionalmente por 76% de los acreedores.
Dejá tu comentario