Advierten sobre la vulnerabilidad de la división de poderes
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En ese sentido, dijo que para reducir la concentración de poder y virar hacia un sistema más democrático, sería clave por ejemplo eliminar la posibilidad de que existan facultades legislativas delegadas en el Ejecutivo. "El presidente no es el Gobierno, eso hay que entenderlo. No es más que un integrante del Gobierno, porque éste está conformado también por los poderes Legislativos y Judicial", sostuvo.
Por su parte, el profesor de Sociología y Estudios Internacionales de la Universidad de California, Carlos Waisman, sostuvo que la Argentina debe aumentar el gasto en educación, porque sólo eso permitirá dirigir al país hacia "un aumento significativo en la calificación de sus ciudadanos para poder competir" en tiempos de globalización.
Precisó que en el mundo, los sistemas educativos más exitosos funcionan con "incentivos", con los cuales el Estado premia a los docentes que mejores resultados obtienen de sus alumnos.
Waisman postuló que en el país habría que pagar "sueldos diferenciados por productividad", porque ello empujará a los educadores a mejorar y trasladar en una forma más eficiente el conocimiento a los alumnos.
En tanto, el director de Poliarquía Consultores, Sergio Berensztein les recordó a los empresarios que para llevar adelante un proceso de "reconstrucción institucional" se requiere la "participación activa, perdurable y constante de la sociedad, especialmente de los líderes del sector privado".
"La baja calidad institucional crea un terreno propicio para liderazgos que depredan a la sociedad, pero que les traen beneficios en el corto plazo. Enhorabuena que el establishment argentino entienda que éste es el tema central de la Argentina", expresó.
Berensztein realizó durante su disertación en el Hotel Sheraton marplatense un detallado análisis de los problemas y desviaciones que aquejan al comportamiento de los tres poderes del Estado y concluyó que "el principal problema que tiene la Argentina es la carencia de formación y de especialistas; no hay recursos humanos para resolver las demandas de la sociedad".
"En la Argentina hay casi nula visión estratégica en la función pública. Hacemos política pública en forma amateur y artesanal. Y los vicios del Ejecutivo nacional se reproducen y se agravan a nivel provincial. Hay pequeños señores feudales en las provincias y en los municipios", advirtió.



