11 de julio 2001 - 00:00

Aerolíneas: Bastos pidió en España una "salida ordenada"

El ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, estuvo en Madrid entre el lunes y ayer para pedirle al gobierno de España una «salida ordenada» para Aerolíneas Argentinas por parte de la SEPI, la sociedad estatal de ese país que es la accionista mayoritaria de la compañía local.

Según fuentes diplomáticas argentinas, Bastos se entrevistó con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para manifestarle el pedido del gobierno argentino de que en caso de que no haya compradores para Aerolíneas el próximo lunes 23, la SEPI se haga cargo de los pasivos, especialmente los laborales, lo que implica la indemnización de los 7.000 trabajadores que hoy trabajan en Aerolíneas y Austral.

Bastos no traería hoy por la mañana, a su regreso a Buenos Aires, más que el compromiso formal de Montoro de evitar que un posible cierre de Aerolíneas impacte sobre la ya complicada situación política y económica del país.

Según una versión no confirmada, el ministro argentino se habría entrevistado también con representantes de empresas españolas: el grupo Marsans que a través de controlada Air Comet y su vinculada Air Plus Argentina, manifestaron interés por Aerolíneas, y Air Charter, compañía que según trascendidos, estaría detrás del proyecto que está armando el ex presidente de Aerolíneas, Juan Carlos Pellegrini.

Se puede especular, aunque no hay ningún dato cierto, que Bastos no debe haber tenido espacio para plantear la propuesta de Eduardo Eurnekian, que anunció su intención de quedarse con Aerolíneas y rehabilitarla, asumiendo los pasivos que están en la convocatoria, pero puso como condición previa que la SEPI se haga cargo de las indemnizaciones del personal y de las deudas con los proveedores locales por un monto que oscilaría entre 300 y 350 millones de pesos.

La propuesta de Pellegrini también pide un aporte de la SEPI por 300 millones, pero en este caso para rehabilitar la empresa y aparentemente sin despedir personal por lo menos en lo inmediato. En este proyecto, también los pasivos se mantendrían dentro de Aerolíneas en los términos de la convocatoria de acreedores, que implican un plazo de gracia de 3 años, una quita de 40% y un período de pago de hasta 10 años.

Por su parte, Marsans-Air Comet-Air Plus propuso que la SEPI «se haga cargo de los pasivos y las pérdidas», pero no reclamó un aporte «cash» de la SEPI.
No obstante, el presidente del grupo Marsans y de la compañía aérea, Gonzalo Pascual, relativizó ayer el interés por Aerolíneas.

Pascual dijo a Europa Press que «tendrían que producirse cambios muy importantes tanto por parte de la SEPI como de los integrantes de Aerolíneas Argentinas para que el grupo, a través de su participación en Air Plus Argentina, mostrara un interés definitivo en adquirir la aerolínea argentina»
.

• Sin interés

Pascual llegó a decir que su grupo no manifestó interés en esta compra, sino que fue Air Plus Argentina, en la que Marsans es un accionista importante, la que planteó esa posibilidad. «Si esta empresa tomara una decisión, el grupo tendría que definirse, pero por el momento esa opción no se ha planteado, por lo que la compañía todavía no se ha posicionado», dijo Pascual.

Por su parte, el vocero de Air Plus,
Fernando Dozo, dijo en Buenos Aires que por ahora Pascual sólo recibió la propuesta de la SEPI, y respondió que se analizará la posibilidad, pero que ésta depende del tratamiento del pasivo de Aerolíneas.

No obstante, Dozo indicó que desde España pidieron que se vayan diseñando escenarios posibles para reflotar Aerolíneas, que contemplen la situación del mercado, la flota necesaria, y el personal que se requeriría mantener.

En una primera aproximación, Dozo dijo que convendría rehabilitar las rutas con mayor corriente de tráfico: Miami-Los Angeles-Nueva York, Madrid-Roma, el Caribe, Colombia, Venezuela, Chile y Brasil.

Fuentes de Aerolíneas reiteraron ayer que «en principio la asamblea de accionistas para ratificar la convocatoria de acreedores, o bien decretar la quiebra o la liquidación de la empresa es el lunes 23», aunque legalmente la asamblea puede realizarse dentro de los 30 días hábiles judiciales contados desde la fecha en que el directorio decidió pedir el concurso. Ese plazo vence hacia mediados de agosto.

Si no hay compradores, la SEPI amenazó hace un par de semanas que pedirá la quiebra.
Sin embargo, esta opción habría sido descartada por varias razones, en primer lugar, porque la SEPI podría quedar como responsable de daño y tener consecuencias económicas y políticas indeseables, y en segundo lugar, porque de una manera informal, las empresas españolas que operan en la Argentina reclamaron una actitud más cautelosa por parte de la sociedad estatal.

Por eso, en vez de la quiebra, los españoles manejan la opción de la liquidación de Aerolíneas, que implica vender los activos que quedan y pagar las deudas, según su orden de preferencia. En este caso, primero están los acreedores con hipotecas y luego los trabajadores.

Lo que no puede hacer la SEPI es cerrar la empresa y mantener la convocatoria, porque la ley argentina prevé el concurso como una manera de que los acreedores recuperen su dinero mediante un funcionamiento controlado por un síndico de la empresa concursada.

Una hipótesis no descartable es que, ante la falta de compradores, la SEPI liquide Aerolíneas e indemnice a todo el personal. En ese caso, la propuesta Eurnekian se concretaría de todas formas: con todo el personal de Aerolíneas-Austral indemnizado, el empresario puede solicitar las rutas de la empresa de bandera e incluso su nombre, y hacerla funcionar con un tercio de los trabajadores actuales, además de fusionarla con LAPA.

Dicho de otra forma, por ahora el proyecto Eurnekian sigue siendo el que más posibilidades tiene, además de contar con el respaldo del gobierno.

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