9 de mayo 2001 - 00:00

Aerolíneas: contradicciones sobre una posible quiebra

Una insólita situación se produjo ayer en torno del ya complicado tema de Aerolíneas Argentinas. Según informó el diputado Alberto Natale, presidente de la Comisión Bicameral del Parlamento, el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, planteó ayer que una posibilidad para la crisis de Aerolíneas Argentinas sería la quiebra de la compañía, mediante un procedimiento muy rápido para que la empresa no cese de funcionar y se pueda lograr la llegada de un nuevo accionista.

Un mecanismo similar ya se habría utilizado en algunas empresas de transporte de larga distancia, solicitando al juez de la quiebra la continuidad de la empresa y la rapidez en el pronunciamiento, habrían indicado Bastos y el secretario de Transporte, Jorge Kogan, que lo acompañó, según afirmó Natale.

La información fue desmentida posteriormente por el ministro en un breve comunicado en el que aseguró que «en ningún momento del diálogo mantenido en la Bicameral propuso la quiebra de Aerolíneas». Indicó que en el encuentro «se analizó la situación de la empresa, la difícil coyuntura por la que atraviesa y la incidencia de las tasas aeroportuarias». Y también sostuvo que «la quiebra de la compañía sólo fue referida como una situación no deseada por el gobierno».

Ante la Bicameral, el ministro insistió en que el Estado argentino no pondrá dinero para superar la situación de la compañía.

Creencia

Aun considerando la desmentida de Bastos, lo cierto es que en el gobierno prima la creencia de que la SEPI se quiere ir de la Argentina y la decisión de que el Estado nacional no se hará cargo de las deudas de Aerolíneas.

Esos aspectos se engarzan con el interés manifestado por
Eduardo Eurnekian en los últimos días, estimulado por el propio Domingo Cavallo y por Guillermo Francos, ex abogado del ministro y al mismo tiempo miembro del directorio de Aeropuertos Argentina 2000.

Socios

De todas formas, no es la concesionaria de los aeropuertos la que está en el proyecto, sino sólo Eurnekian, en tanto los otros socios de AA 2000 --la italiana SEA y la norteamericana Ogden-no entrarían en el negocio aeronáutico.

Eurnekian iría por Aerolíneas con socios nacionales, entre ellos Southern Winds, en la que el empresario ya tiene 30% de las acciones, y con el respaldo de un banco español, que aparentemente se habría comprometido a conseguir el ministro Cavallo. También necesitaría el apoyo de un operador aéreo internacional y en este caso los rumores hablan de empresas que no compitan en rutas con Aerolíneas, por lo cual no deberían ser de Estados Unidos ni de Europa. Hace un año, Eurnekian creía poder convencer de su proyecto para salvar a Aerolíneas a la australiana Quantas y a Lufthansa, pero por lo menos está última se halla ahora en una situación debilitada.

En realidad, la posibilidad de la quiebra de Aerolíneas se viene escuchando desde hace varias semanas. Aunque también se afirma que el gobierno español no podría volver, por razones políticas, a asumir un papel como el que tuvo con la venezolana VIASA a la que llevó a la quiebra y dejó caer. Asimismo es cierto que el gobierno español pierde unos 300 millones por año en Aerolíneas y que en España ya no hay consenso para que se siga poniendo dinero en una empresa extranjera no rentable.

Para Natale, que presidió la reunión con Bastos, sería menos traumática y riesgosa que llegar a la quiebra, una negociación al máximo nivel político entre los gobiernos de la Argentina y España, para que éste asuma los pasivos de Aerolíneas y la empresa se pueda volver a licitar.Ayer no se concretó la anunciada reunión entre la SEPI y Eurnekian en Buenos Aires para conocer la situación real de Aerolíneas.

En tanto, siguió sin avances la negociación entre la empresa, representada por funcionarios de la SEPI, y el gremio de los técnicos para avanzar en un convenio que cambie las condiciones laborales y reduzca los salarios. Pero también trascendió que, en realidad, al Ministerio de Trabajo le está resultando muy difícil que los otros seis gremios firmen los cambios reclamados por la SEPI.

Gremios

En Aerolíneas y Austral hay seis gremios, al que se suma el de los pilotos pertenecientes la segunda. De los siete gremios, cinco (pilotos de ambas empresas, personal superior, personal administrativo y técnicos de vuelo) aceptaron negociar con la empresa, pero en apariencia ahora se resisten a firmar las condiciones que quiere imponer la compañía. En tanto, el gremio de los tripulantes de cabina no fijó posición por problemas internos, y el de los técnicos de tierra dijo que no estaba dispuesto a negociar el contrato, aunque ahora, tras nueve días de paro, se vio obligado a sentarse a la mesa de conciliación dispuesta por el Ministerio de Trabajo.

Esto indicaría que la posición de todos los gremios se endurecería en el momento de firmar las rebajas salariales y el cambio de las condiciones laborales, en especial ahora que la SEPI anunció que pagará los salarios de abril recién el 22 de este mes.

Según algunos trascendidos, Cavallo-Bastos creen que adjudicarle las rutas a un grupo encabezado por Eurnekian, permitiría mantener las fuentes de trabajo. Según la SEPI, en cambio, Eurnekian sólo estaría interesado en la empresa si se solucionan los conflictos laborales y se completa el saneamiento de Aerolíneas.

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