9 de octubre 2002 - 00:00

Aerolíneas levanta convocatoria este mes

Aerolíneas Argentinas levantaría su concurso preventivo antes de que termine el mes. Así lo anunció el presidente de su comité ejecutivo, el español Antonio Mata. El empresario dijo que ya habían llegado a un acuerdo con la gran mayoría de sus acreedores, por lo que presentarán esa documentación a la jueza del concurso antes del 28 de octubre; en ese momento debería ponerse en marcha el mecanismo que permitirá pagarles a los acreedores de acuerdo al convenio alcanzado.

Según reveló Mata, los acreedores aceptaron una quita de 60% sobre el monto de la deuda; el monto restante se pagará dentro de los próximos dos años. El porcentaje de quita, desde ya significativo, podría marcar de algún modo cuánto están dispuestos a perder de sus acreencias originales quienes hubieran dado crédito a empresas argentinas. El pasivo original de Aerolíneas ascendía a u$s 2.065 millones, de los cuales -según dijera Mata a este diario el 12 de setiembre- «55% está pesificado y el resto en dólares».

Además de las numerosas empresas que se han concursado desde principios de año, hay muchas más que han dejado de pagar el capital principal y los intereses de sus deudas comerciales y bancarias, bonos, obligaciones negociables, etc. El acuerdo alcanzado por la aerolínea de bandera podría ser utilizado como «guía para la acción» de esos grupos en problemas.

Mata dijo que «tenemos el consentimiento de la mayoría de nuestros acreedores para levantar la convocatoria. Presentaremos la documentación a la jueza Norma Di Notto antes del 28 de octubre para que la evalúe».

El ejecutivo agregó que «podríamos haber mantenido la convocatoria un año más, o no levantarla en lo absoluto; o pagar a quince años. Pero necesitábamos salir del concurso porque nos impedía llevar a cabo los planes que tenemos para Aerolíneas Argentinas. Es mucho lo que queremos hacer, y el concurso era un ajustado cinturón que nos impedía respirar».

• Liderazgo

Mata reveló que entre esos planes estaba «volver a ser la aerolínea líder en el mercado latinoamericano», para lo cual reiteró conceptos ya volcados en una rueda de prensa anterior: tratarán de construir alianzas puntuales por país, o incluso adquirir aerolíneas en los mercados que les parezcan apetecibles. De hecho, hace algunas semanas sus manifestaciones provocaron intenso ruido en los medios de Chile, donde LAN tiene el monopolio del cabotaje.

Mata reveló también que el 18 de octubre propondrán al directorio de Aerolíneas/Austral una
capitalización de $ 1.300 millones para Aerolíneas Argentinas y de $ 125 millones para Austral, aportes destinados a dotar a las compañías de capital de trabajo. Esta capitalización se sumará a la realizada a mediados de setiembre, por $ 1.238 millones, con lo que continuará la licuación de las tenencias accionarias del Estado nacional y del personal a través del «PPP» (programa de propiedad participada).

Licuación que se acentuará aun más si se cumple otra promesa lanzada por
Mata ayer: antes de fin de año habrá una capitalización adicional de otros $ 1.100 millones. En la actualidad el PPP tiene 2,65% de las acciones de Aerolíneas, y el Estado 5,41%. El resto corresponde a Interinvest, controlada por la española Mar-sans.

El origen de todos estos aportes son las arcas de la anterior propietaria de la aerolínea, la estatal española
SEPI, que se comprometió a realizar una serie de aportes para saldar parte de sus deudas. A esto también se refirió Mata, dado que algunos dirigentes sindicales vienen asegurando que la empresa virtualmente desaparecerá cuando la SEPI deje de hacer estos aportes. «Cuando terminen esos aportes no pasará absolutamente nada: son fondos cuya entrada estaba prevista», enfatizó el ejecutivo.

• Superávit

Para 2003 Mata también prometió que el balance cerrará con un superávit (al que calificó de «pequeño»), estimado en veinte a veinticinco millones de dólares. Reiteró que la empresa comprará seis aviones en los próximos meses; tres de ellos serán Boeing 737-300 (de cabotaje); para los otros tres reveló que están negociando «con Boeing y con Airbus» para la adquisición de aeronaves de gran autonomía que se aplicarán a las rutas transatlánticas.

Los anuncios fueron realizados ante unos
1.800 empleados de la compañía, a los cuales les adelantó la pronta puesta en vigencia de un «código de ética interna», que está en proceso de elaboración. «Se acabaron los negocios con Aerolíneas», amenazó, aludiendo a «algunos gremios y dirigentes gremiales». Fue una precaución que dejó de lado al atacar con nombre y apellido al secretario general de APTA (personal técnico), Ricardo Cirielli: de ese sindicato dijo que «no van en la misma dirección que la empresa».

Finalmente,
Mata dijo que «lamentaba» la desaparición de otras compañías aéreas (en obvia alusión a Dinar) pero dijo «no somos responsables de ello». Y no pudo evitar un breve paso por la demagogia, cuando prometió que «en cuanto la situación de Aerolíneas lo permita, incorporaremos a parte del personal que quedó sin trabajo» a partir de los cierres de compañías aéreas.

S.D.

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