19 de julio 2001 - 00:00

Aerolíneas: por renuncia de Ferreras se demoraría venta

La renuncia de Pedro Ferreras a la presidencia de la SEPI producida el martes abre otro interrogante sobre la crisis de Aerolíneas Argentinas. En principio, se cree que no hay en este momento un interlocutor en la sociedad española para los posibles compradores, y que esto obligaría a postergar la asamblea de accionistas de la empresa local prevista para el próximo lunes.

En declaraciones formuladas al diario «ABC» de Madrid, luego de la renuncia, Ferreras reiteró que «el calendario es estudiar hasta el día 23 las ofertas, y, si ninguna nos convence, ese día, en la junta de accionistas, instaremos la quiebra, con una liquidación lo más ordenada posible y lo menos lesiva para nuestros intereses». También dijo: «Lo que sí tenemos claro es que no aportaremos ni una peseta más».

Sin embargo, en Madrid ya se barajaban ayer nombres para el sucesor de Ferreras y no se descartaba que la designación se produzca mañana mismo en la reunión semanal del Consejo de Ministros de España.

Perspectivas

Desde esta óptica, se considera que el ex titular de la SEPI ya no está en funciones y que, como perdió todo respaldo político dentro del gobierno de José María Aznar, no sería ya quien cierre la situación de Aerolíneas. Sobre todo considerando el interés de preservar la relación entre ambos países y las recomendaciones de las empresas y bancos españoles que operan en la Argentina de evitar que la crisis de Aerolíneas termine de una manera escandalosa, como una quiebra, a lo que se suma una actitud muy crítica a la gestión de Ferreras en la empresa aérea local.

De esta manera, si va a haber un nuevo interlocutor en la SEPI para decidir el futuro de la empresa local, se puede presumir que la asamblea de accionistas del lunes entrará en cuarto intermedio hasta mediados de agosto.
Legalmente, Aerolíneas tiene 30 días hábiles judiciales que vencen el 16 de agosto para convocar a la asamblea de accionistas que ratifique o no el concurso preventivo que se decidió en reunión de directorio del 21 de junio.

Estas semanas de diferencia darían tiempo además para cerrar los números con los interesados, a menos que Ferreras ya tuviera algo avanzado antes de su renuncia. Sin embargo, esta posibilidad no parece creíble.

El propio Ferreras dijo a «ABC» : «Hay cinco ofertas, no sé si las debemos calificar de ofertas o de manifestaciones de interés, medianamente concretadas, así que vamos a intentar estudiar a fondo este tema y ver cómo se plantea». También dijo no contar con el detalle de las ofertas, «pero es razonable pensar que no van a ser especialmente generosas».

Sobre las cinco ofertas de las que habló, sólo se hicieron públicas hasta ahora la de un consorcio liderado por el empresario Eduardo Eurnekian y la de la peruana Aerocontinente. Una tercera podría ser del grupo Air Comet-Marsans Internacional, también español, pero no se sabe si realmente hay otros dos interesados.

En Madrid hay quienes creen que el mismo Ferreras podría haber acercado a Air Europa al grupo liderado por Eduardo Eurnekian.
«La sociedad en España va a tolerar mejor que se regale Aerolíneas a un grupo integrado por empresas de este país, antes que a un empresario argentino», dijo ayer un analista español.

Air Europa pertenece al empresario español Juan José Hidalgo, dueño también de una agencia de viajes. Hidalgo es visto como un empresario «confiable», tanto porque tiene un origen humilde y armó una empresa de mediana envergadura, como por el bajo perfil que prefiere. Es conocido su apoyo al actual partido gobernante, pero no se lo ve como un empresario que hizo fortuna por sus relaciones con el poder político. Junto con Air Europa, también integraría el consorcio de Eurnekian Jacinto Rey, empresario de la construcción, dueño de San José.

Pasivo

No obstante la versión española de que Eurnekian quiere que le regalen Aerolíneas, lo cierto es que la SEPI acumuló un pasivo de 1.000 millones de dólares en Aerolíneas por mal gerenciamiento, y que cualquiera que formule una propuesta pedirá que esa sociedad se haga cargo de las deudas.

La diferencia, según cómo se lo ve hasta ahora, es que Eurnekian aceptaría hacerse cargo del pasivo a cambio de que la SEPI le adelante un monto de dinero que sería equivalente al valor de la deuda a pagar dentro de la convocatoria, traída a valor presente.

Preferencia

Según una de las versiones circulantes, la SEPI preferiría llegar a un acuerdo con los acreedores y dar marcha atrás con el concurso preventivo, si es que logra vender la empresa. De acuerdo con esta especie, al organismo español le podría deparar inconvenientes que la Justicia verifique las deudas, y en consecuencia, transferiría la empresa sin pasivos, pero no pondría un peso más. A esto es posible que se refieran en España cuando se habla de que van «a regalar Aerolíneas».

Si esa versión fuera cierta, Eurnekian (o cualquier otro interesado) no contaría con «cash» aportado por la SEPI para indemnizar a todo el personal y además, al no estar bajo el paraguas de la convocatoria, debería negociar con los siete gremios aeronáuticos las nuevas condiciones laborales, porque ya no habrá obligación de pactar convenios de crisis en la Justicia.

De todas formas, a cuatro días de la fecha clave y sin presidente en la SEPI, todavía no hay ninguna certeza, al punto que hay quienes siguen pensando que además de Eurnekian, hay otro grupo importante interesado por Aerolíneas.

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