Desde el primero de agosto, la mayoría de las empresas de servicios públicos privatizados se convertirán en agentes de información de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y tendrán que enviar los datos de sus principales clientes (tanto sociedades como personas particulares), siempre que el consumo de éstos supere los 3.000 pesos semestrales.
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El organismo que maneja Alberto Abad dispuso este régimen a partir de la Resolución General 1.510, a partir de la cual las empresas de suministro de energía eléctrica, provisión de agua, gas, telefonía fija y telefonía móvil (celulares) estarán obligados a informar primero los datos de 2002, y luego los consumos habituales de cada semestre de sus principales clientes.
Sólo quedarán fuera de esta obligación, cuando la empresa proveedora del servicio actúe como agente de retención. • Informatización
Según la RG 1.510, que se conocerá esta semana, las empresas proveedoras de estos servicios públicos tendrán que tener instalado el régimen aplicativo informático para girar los datos hacia la AFIP, antes del primero de julio de este año. Desde ese día estas empresas, deberán enviarle los datos al organismo recaudador. Con esta información, la AFIP quiere conocer si los grandes consumidores de estos servicios (fundamentalmente personas físicas que utilicen una gran cantidad de telefonía y energía), y saber si éstos están inscriptos en los registros de IVA, Ganancias y Bienes Personales; que parten de las declaraciones juradas y las liquidaciones mensuales y anuales de esos impuestos. Si no lo están, podrían ser pasibles de inspecciones del organismo para conocer su situación económica.
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