Agosto decae 5,5%; el año, 36% a favor

Economía

Los trimestrales no fueron capaces de torcer una tónica de flojedad que había tomado forma en julio, como demostrando que la debilidad no atraviesa por lo intrínseco de la actividad, sino por cuestiones de escenario que siembran dudas crecientes acerca del terreno en que deberá moverse el mercado de riesgo.

• Poco romance

Solamente junio denotó un «bolsón» de expectativas favorables que se tradujo en el remate semestral y deparó buenos movimientos en el mercado. El clásico episodio del llamado «romance» entre los agentes económicos y un nuevo gobierno se terminó velozmente. Posiblemente, las dilaciones en una serie de temáticas que aguardaban definiciones, o ciertas medidas -como el insólito tapón al ingreso de dólares, so pretexto de evitar el capital «golondrina»- trajeron incertidumbres, que no pudieron solventarse positivamente. El resultado fue un mercado restringido en volumen, sin fuerzas para intentar retornar a la buena senda y algunos sustos recientes, con caídas duras en los pisos. Un Merval que lucha más por no caer de 700, que por subir nuevamente a la centena superior, indica que el romance culminó. Faltan hechos concretos, para verlos y creer en ellos.

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