29 de agosto 2001 - 00:00

Ahorristas guardan u$s 5.000 millones en cajas de seguridad

Ahorristas guardan u$s 5.000 millones en cajas de seguridad
Superaría holgadamente los 5.000 millones la cantidad de dólares atesorados por el público en cajas de seguridad y «colchones» por la crisis financiera, los que están en condiciones de volver al plazo fijo con la calma de mercados. El cálculo, surge tomando como base las importaciones de billetes norteamericanos realizadas en los dos meses pico de la crisis financiera que atravesó el país, ya que en julio llegaron por avión al país más de u$s 4.600 millones y en marzo pasado, otros u$s 2.800 millones. Los otros meses de este año no hubo importaciones por montos significativos.

Cálculos muy conservadores permiten estimar que de esos 7.400 millones de dólares «físicos» aterrizados en la Argentina, u$s 2.000 millones habrían pasado a formar parte del circulante que hoy está en $ 11.537 millones. Es lo que por incertidumbre, los argentinos comenzaron a usar de moneda común en lugar del peso. Precisamente ése es el monto de la caída interanual en la cantidad de billetes y monedas en pesos en poder del público en 12 meses.

• Cambio de hábito

Ya dejó de ser habitual que el público temeroso del futuro financiero del país, cruzara el Río de la Plata con los dólares billetes para depositarlos en un banco uruguayo como resguardo. Directamente en los últimas semanas, hubo transferencias sin movimiento físico de billetes, aún por montos inferiores a los u$s 50.000, debido al alto costo de operar es Uruguay en montos chicos.

De los u$s 7.400 millones importados entonces, habría más de 5.000 millones atesorados bajo diferentes formas por el ahorrista, desde el clásico «colchón» hasta las cajas de seguridad, que de hecho se agotaron en los momentos «pico» de la crisis. No es un dato tan negativo: esos u$s 5.000 millones significa que, en primer lugar ese dinero sigue en el país. De todas maneras el impacto económico es el mismo que si estuvieran en Bahamas o las Islas Cayman: están afuera del sistema, restan liquidez y acentúan la recesión. Por lo menos, a medida que se despeje la incertidumbre o el temor de ahorristas, rápidamente vuelve al sistema financiero.

Hay diversas teorías entre banqueros sobre la velocidad de retorno de los depósitos perdidos en el año. Son en total $ 13.700 millones desde el 28 de febrero hasta el 21 de agosto, con máximo en julio cuando se retiraron $ 5.850 millones. En la crisis del tequila, desde diciembre del '94 cuando se produjo la devaluación del peso mexicano, comenzó el retiro de depósitos con máxima incertidumbre en febrero del '95. Se fueron del sistema 18% de los depósitos en tan sólo tres meses y sólo el anuncio del nuevo acuerdo con el FMI -Cavallo había roto relaciones con el organismo seis meses antes acentuando la desconfianza de inversorespudo poner freno a la sangría de depósitos. Luego, tras las elecciones de mayo con la reelección de Carlos Menem se disipó el temor de inversores a un ballottage con José Bordón y nuevamente comenzaron a crecer los depósitos. Recién en diciembre del '95, cuando se cumplía un año desde el inicio del tequila, se logró recuperar todo lo perdido.

De todas maneras en el tequila había temor por la salud de los bancos, lo que hoy no sucede por la solidez con que cuenta el sistema bancario argentino, aún después de la fuerte caída de depósitos. El temor fue más al plan BONEX del gobierno lo que tras el acuerdo con el FMI queda definitivamente descartado. Por ello ya están retornando al sistema lo que los banqueros denominan «smart money» o el «dinero astuto». Salen a aprovechar las altas tasas de interés existentes en la plaza financiera local transfiriendo dinero con un simple llamado telefónico. El dinero del ahorrista, es más cauto, y por ello, esos u$s 5.000 millones, no serían de inmediato retorno: no es tan sensible a las tasas de interés, y vuelve más con la tranquilidad política y económica del país.

Lo que está claro es que nuevamente, con esta crisis, la
Argentina volvió a ser un gran importador de dólares billetes. La información de la Reserva Federal de los EE.UU. lo refleja: entre 50% y 70% de la moneda norteamericana está fuera de los EE.UU. y el aumento en circulación en los '90 se debió mayormente por demanda del extranjero. La Argentina se llevó un tercio de todos las exportaciones de billetes entre el '89 y el '92 (las hiperinflaciones lo explican). Luego fue superada por los países de la ex Unión Soviética, especialmente Rusia.

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