La realidad aflora sola. Estamos fuera de todo circuito que transite la economía occidental. Ya marginados por todos, sosteniendo un sainete interno que -poco a poco-ha visto desertar más gente. Nuevas bajas del equipo de Cavallo, ciertos considerandos del ministro sobre «lo que vendrá», que pueden hacer cualquier cosa menos levantar ánimos y poner en marcha la rueda.
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Los indicadores de la víspera se salieron de madre absolutamente, en una loca carrera de la suba del riesgo-país, con la caída a pique de los papeles privados.
El saldo, un funesto ratio en los 3.100 y una merma de más de 6 por ciento en el Merval clásico, que se amplió a 7 por ciento con el listado sólo local.
• Menem y Cía
La salida en masa de relevantes personajes detenidos, sólo fue un extra de la jornada (cada uno lo tomó a su manera) para cargarla con mayores tensiones, pasando también por lo político y judicial.
En el recinto bursátil el modelo cerró con lo peor esperable, porque a la caída en precios se le contestó con suba de volumen.
Algo más de $ 9 millones efectivos, superando en mucho lo anterior, forjaron el perfil de la «corrida» para depositar -otra vez-el Merval clásico en la cornisa de los 200 puntos, apenas superada. El otro en la marca de 182, como a cuenta de mayor cantidad. El olfato en la City estaba plagado de olor a quemazón terminal, dado el saltar por los aires de todas las agujas. Algo que parecía difícil de discutir...
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