Tres de los bancos más importantes del sistema financiero alemán criticaron ayer abiertamente la propuesta de reestructuración de la deuda externa argentina. Tanto el Dresdner Bank como el Commerzbank, dos de los cinco principales bancos alemanes a nivel mundial, consideraron que la oferta de quita de 75% (en realidad 90%) no avanzaría cuando comiencen las negociaciones serias entre el gobierno argentino y los acreedores. Por su parte, una tercera entidad, el Hypo-Vereins-bank, consideró que la posición argentina es hoy «muy incierta».
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Según el Dresdner Bank Lateinamerika, que estuvo originalmente invitado a participar del sindicato de bancos que ahora integran Merrill Lynch, Warbourg y Barclays, la propuesta «no tendrá posibilidad de éxito» en la reestructuración de su deuda en default con acreedores privados. La entidad sostuvo, además, que el crecimiento sostenido que la Argentina mostró en los últimos meses que «peligra debido a la política económica errónea, por lo que parece inevitable un retroceso de su ritmo este año». Para el Dresdner, «es preocupante que la Argentina quiera intentar la renegociación de la deuda con una participación propia de sólo la mitad de los acreedores de la emisión». La entidad sólo reconoció que «existen algunos avances, después de que la renegociación de la emisión de deuda argentina no progresara durante mucho tiempo». El banco alemán evaluó además que pese a que los progresos en la negociación de la deuda son pequeños, « el cumplimiento de los objetivos fiscales podrían ser suficientes para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) apruebe en marzo la segunda revisión del acuerdo en curso».
Por su parte, el Commerz-bank estimó que la segunda revisión del acuerdo sellado con el FMI será aprobada antes del 9 de marzo, cuando la Argentina deberá hacer frente a un vencimiento por unos 3.100 millones de dólares, pero que luego no habrá mayores avances en las negociaciones con los acreedores y aseguraron que la revisión de las metas fiscales y monetarias «no transcurrirá sin roces entre los países desarrollados». El Commerzbank advirtió que la negociación entre el gobierno y los bonistas puede dar un giro en abril «cuando la comunidad financiera internacional vea que la Argentina no cambia de postura y que persistirá en la quita de 75%», con lo cual « la tercera revisión del acuerdo sellado con el FMI, que se realizará en junio, será aun más complicada que las dos primeras de este año».
Si bien no hay datos concretos, Alemania es luego de Estados Unidos uno de los países con más bonos caídos en default en poder de sus ciudadanos, junto a Italia y Japón. Es además el primer mercado donde estos ahorristas se agruparon en sindicatos de deudores y comenzaron a presentarse en los tribunales alemanes para exigir inhibiciones a los bienes argentinos. De hecho se asegura que el presidente Néstor Kirchner no puede viajar a ese país con el Tango 01 por el peligro de que sea incautado por algún juez alemán. El argentino no pudo así incluir hasta ahora a Berlín como una de las capitales europeas a visitar.
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