Acero y aluminio: buscan que EE.UU. deje sin efecto suba de aranceles

Economía

Refuerza el Gobierno gestiones en Washington. Expectativa por una salida positiva conjunta con Brasil.

En medio de una disputa por la suba de aranceles al acero proveniente de Brasil y Argentina por parte de los Estados Unidos, el ministro de relaciones exteriores Felipe Solá le dijo a este diario que el Gobierno sigue de cerca el tema, si bien el caso sigue “en revisión”.

“Con Estados Unidos tenemos contacto permanente y nuestros negociadores se están encargando del tema. Ellos nos han informado que no habrá novedades en las próximas dos semanas y que el caso sigue en revisión”, dijo el canciller.

El tema volvió a retomar intensidad porque en las últimas horas el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, informó que su homólogo estadounidense, Donald Trump, le dijo que su Gobierno no impondrá nuevos aranceles al acero y al aluminio de su país, como había anunciado a principios de este mes. “Tuve una conversación telefónica hace unos momentos con Donald Trump. Fue convencido por mis argumentos y decidió decirles a todos los brasileños que nuestro acero y aluminio no se verán afectados por más aranceles”, comentó Bolsonaro durante un video en vivo de Facebook, según publicó la agencia Reuters.

La conversación fue confirmada por Trump. “Acabo de mantener una gran llamada con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. Hemos discutido muchos temas, entre ellos el comercio. La relación entre Estados Unidos y Brasil jamás ha sido tan estrecha”, escribió el estadounidense, también en Twitter, confirmando así la marcha atrás a su amenaza de imponer aranceles del 25% sobre el acero, y del 10% sobre el aluminio.

La información intensificó las gestiones en Washington de los negociadores argentinos, que mantienen la expectativa de que, de la misma manera, la Argentina se vea beneficiada por la decisión que beneficiaría a Brasil.

Anteriormente, el jefe de Estado norteamericano había anunciado los impuestos al acero de Brasil y Argentina a través de un tuit el 2 de diciembre, en el que acusó a ambos países de devaluar sus monedas perjudicando a los agricultores estadounidenses.

En aquel momento Trump señaló que dichas prácticas afectaban a los agricultores estadounidenses y pidió a la Reserva Federal tomar medidas para evitar que otros países devalúen sus monedas. Bolsonaro también había atribuido la amenaza de Trump a una “estrategia electoral”, y había anticipado que hasta que la restricción comercial no fuera anunciada y aclarada, no le parecía necesario entrar en contacto directo con el estadounidense para discutir el asunto.

Sin embargo, fuentes del Gobierno argentino habían señalado en su momento que la decisión de Estados Unidos de subir aranceles a Brasil y Argentina podía leerse como la contracara a algunas versiones que daban cuenta de la entrada de capitales chinos en compañías brasileñas de acero y aluminio. Ahora, la expectativa es que la suerte de Brasil defina, en el mismo sentido, también la de la Argentina.

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