31 de diciembre 2003 - 00:00

Aplican nueva multa de $ 8,5 millones a Aguas Argentinas

El gobierno aplicó ayer una nueva multa de $ 8,5 millones a Aguas Argentinas por incumplimientos en los años 2000, 2001 y 2002. Esta cifra se suma a las otras penalizaciones dispuestas en los últimos 30 días también por el Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios (ETOSS), totalizando hasta la fecha más de $ 11,8 millones, que por ahora la empresa no depositó.

Hay además abiertos en el organismo regulador otros dos procesos: uno por el corte de agua del 3 de setiembre relacionado con los motivos del hecho (por este problema ya hubo una multa de $ 672.000 por no informar con la debida anticipación a la autoridad de control), y la sanción por el corte del domingo 19 de setiembre, para la que está anunciada la máxima penalización prevista en el contrato, equivalente a $ 1,3 millón.

La sucesión de sanciones se produce en un momento particular, cuando el gobierno abrió con la compañía la negociación por un acuerdo parcial para el año 2004, mientras se renegocia un nuevo contrato definitivo. La empresa cambió este mes su conducción y nombró como presidente a Yves Thibaulth de Silguy, alto directivo del grupo francés Suez en reemplazo del argentino Juan Carlos Cassagne.

• Obras

Otro representante de primera línea de esa compañía, que es la operadora y accionista mayoritaria de Aguas Argentinas, Jacques Petry, estuvo en Buenos Aires para reunirse con el ministro de Planificación, Julio De Vido, en la segunda semana de este mes, y recibió en ese momento el requerimiento de un plan de obras para el año que empieza.

Esos movimientos se interpretaron como síntomas de distensión de la relación entre el gobierno y Aguas Argentinas, luego de que en noviembre el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo que si la empresa no cumplía, el contrato se iba a rescindir.

Sin embargo, a partir del diálogo entre De Vido y Petry se abrió una situación poco clara. En primer lugar, representantes del Ministerio de Economía en la unidad de renegociación habían dicho que se les estaba requiriendo a la empresa una inversión de $ 100 millones para 2004, más $ 50 millones provenientes del fondo constituido con los aumentos aplicados desde 2001.

Sin embargo, las obras de saneamiento y cloacas (para superar el problema de la suba de las napas en el conurbano), de las que habló De Vido con Petry (el encuentro con Lavagna fue protocolar) exigirían una inversión de casi $ 300 millones según los expertos en el tema.

• Receso

Desde la fecha del encuentro hasta ahora, Aguas Argentinas siguió negociando en apariencia con la unidad renegociadora, pero el acuerdo no se alcanzó con la rapidez que esperaban el gobierno y la propia empresa. Ahora, según fuentes de Aguas Argentinas, el acta recién podría firmarse hacia fines de enero, debido al receso de fin de año en Francia.

Sin embargo, la demora estaría vinculada a otras razones.

La inversión en nuevas obras exigiría un aporte de los accionistas porque al estar decidido que no habrá subas de tarifas en 2004, los ingresos de la empresa alcanzarían para cubrir el mantenimiento y los gastos operativos del sistema, con escaso excedente para inversión nueva.

Por otra parte, la compañía todavía está evaluando la conveniencia de suspender la demanda presentada ante el CIADI, tribunal arbitral del Banco Mundial al que se presentaron la mayoría de las privatizadas, por considerar que la ley de emergencia viola los tratados de protección recíproca de las inversiones entre la Argentina y los países de donde provienen los inversionistas.

La acción de Aguas Argentinas ante el CIADI se encuentra ya en la etapa de constitución del tribunal, y no habría antecedentes de que en este punto se suspenda la demanda, y por lo tanto, no se sabe qué consecuencias tendría en el futuro, ya que se está dejando asentado que hay abierta una negociación.

En apariencia, la dilación en definir, en los términos solicitados por el gobierno, el acuerdo parcial por parte de Aguas Argentinas, dio espacio al ETOSS para que aplicara ahora sanciones que estuvieron largamente demoradas. La aplicada ayer corresponde a incumplimientos a los años sexto, séptimo y octavo de la concesión que cerraron en mayo de 2001, 2002, y 2003 respectivamente.

Se puede presumir que el gobierno está buscando demostrar que tendría elementos para rescindir el contrato, si Aguas Argentinas no se decide a invertir y a suspender la demanda en el CIADI. A esta presión, la empresa respondió por ahora no depositando el dinero de las multas, aparentemente para plantear el tema dentro del acuerdo parcial.

De todas formas, ambas partes coinciden en que la negociación sigue encauzada, como si todo se tratara del forcejeo previsible dentro de una tratativa complicada.

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