Asesor de BID pide más control estatal en temas laborales

Economía

El principal asesor en temas laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Gustavo Márquez, marcó la necesidad de "reforzar el control del Estado y ampliar las leyes protectivas del mercado de trabajo" en países como Argentina, signados por la informalidad en el sector.

El especialista refutó, además, la lógica empresaria respecto de que la menor intervención estatal en el campo laboral reduce los costos y en cambio señaló que esa teoría "lleva a una asignación deficiente de los recursos humanos".

Si bien admitió que la mayor incidencia en la creación de empleo la tiene el crecimiento macroeconómico, Márquez sostuvo que el Estado debe intervenir "para "ayudar a la gente a encontrar trabajo" y para "otorgar a la capacitación de trabajadores el mismo incentivo fiscal que otorga a la inversión en capital físico".

Para reforzar su postura favorable al control estatal, puso como ejemplo "las Bolsas de Valores", que si bien operan "entre particulares en forma instantánea y mueven mucha plata", tienen "un nivel de regulaciones impresionante".

"Sin esas regulaciones, ese mercado no podría funcionar porque se basa en promesas de pago. Otra cosa es si esas regulaciones son o no las adecuadas. Lo mismo corresponde hacer en el mercado de trabajo, donde las relaciones son más imperfectas y menos estandarizadas que las bursátiles", precisó.

El especialista, que se encuentra en Argentina para participar en un seminario organizado por la fundación FIEL, opinó que el país debería implementar "una política dirigida al entrenamiento y capacitación de la fuerza de trabajo" y, en ese sentido, expuso la "muy alta proporción de jóvenes que no estudia ni trabaja".

"La capacitación es algo más complejo que tener un título.
Es tener también las habilidades productivas que son necesarias para los nuevos empleos. Ahora bien, la capacitación no crea empleo. Pero en la medida en que genere empleo, el país tiene que contar con una fuerza humana lo más calificada posible. Hoy, la fuerza de trabajo argentina está perdiendo nivel educativo y entrenamiento", advirtió.

Según Márquez, cada año en el mundo "se destruye una tercera parte de los puestos de trabajo existentes y se crea otra cantidad similar", lo que provoca la consecuente rotación en los empleos.

Sin embargo, marcó diferencias en la forma en que se encara esta situación en Europa y en América latina.

En Europa, el asesor comentó que "la gente cambia de trabajo para ir a empleos de mayor productividad y mejores ingresos, porque dispone de una amplia red de protección laboral y social" y agregó que "en esos países hay una autoridad laboral que registra los contratos laborales, que sabe dónde y cómo trabaja la gente".

En cambio, señaló que "en América latina esa protección y ese control no existen", por lo que en la práctica, la cobertura para los trabajadores "en el mejor de los casos, rige para un 30 o 40 por ciento laboral".

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