Néstor Kirchner y Roberto Lavagna impulsarían restringir la salida de capitales especulativos que ingresen a los mercados locales por aproximadamente un año, en una medida que podría tomarse en conjunto con Brasil. La decisión podría impulsarse dentro del primer mes de gestión del santacruceño, si finalmente gana las elecciones el próximo domingo, y en el caso de que las medidas para sostener el precio del dólar en los 3 pesos no den los resultados esperados. Esta sería la respuesta de Lavagna, si continúa en Economía, ante lo que supone el avance de capitales golondrina y especulativos contra los mercados locales que estarían sobrevaluando el peso y el real. Esta posibilidad, que por ahora está en la etapa de análisis preliminar, fue discutida el miércoles pasado en Brasilia junto con el ministro de Hacienda brasileño, Antonio Palocci, y fue tomada sobre la base de la experiencia chilena de la década del '90 donde un inversor debía mantener las divisas dentro de los mercados del país vecino por lo menos durante dos años.
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Según declaró el ministro de Economía el fin de semana, estos «capitales golondrina» serían parte de la causa de la caída en el valor del dólar de las últimas semanas, que no debería bajar de los 3 pesos. Para Lavagna estos capitales estarían buscando rentas «extraordinarias y especulativas» en la Argentina y en Brasil, lo que provocaría una fuerte demanda de pesos que haría caer el precio del dólar. «Estamos analizando medidas», confesó el ministro también este fin de semana, sin dar demasiadas precisiones sobre el contenido de las soluciones. Sin embargo, una fuente cercana a Lavagna y otra de la Cancillería argentina aseguraron que las limitaciones a la salida de capitales es la alternativa que más entusiasma al dúo Kirchner-Lavagna.
La primera vez que este tema comenzó a ser público no fue en la Argentina sino en Brasilia. En la cena que el ministro de Economía local mantuvo el miércoles a la noche con el ministro de Hacienda brasileño, Antonio Palocci, y el vicecanciller Samuel Pinheiro Guimaraes (histórico enemigo del ALCA) en la embajada argentina en la capital del país vecino, el tema se discutió por primera vez. Todos estos funcionarios argentinos y brasileños abonan la idea de que algún tipo de limitación al movimiento de los «capitales especulativos» debería implementarse de manera conjunta en los dos mercados a la vez a modo de protección regional; más teniendo en cuenta que el problema de la sobrevaluación «artificial» de las dos monedas domésticas se estaría dando, siempre según la idea oficial, por la embestida hacia los dos mercados. Como la idea no es ahuyentar inversiones «serias» sino sólo las especulativas, el compromiso de permanecer un año dentro de las fronteras financieras virtuales sería una forma de protección. Aparentemente Palocci no descartó la idea y prometió analizarla no más allá de un mes. Lavagna informó luego a Kirchner, que no descartó la idea y le dio vía libre a su potencial ministro para que la analice. El mismo tema fue mencionado el viernes en Santiago de Chile entre el candidato preferido de Eduardo Duhalde y el presidente del país vecino, Ricardo Lagos. Aquí el argentino encontró menos voluntad que en Brasil, con el argumento de que esa embestida de «capitales golondrina» de la que habla Lavagna no se estaría viviendo contra el peso chileno.
Sin embargo, este país es el modelo a seguir en el caso que se avance con esta restricción al ingreso de capitales. En su momento fue el gobierno de Patricio Aylwin, el primero de la nueva democracia chilena, el que implementó restricciones de este tipo, por el lapso de un año y de manera leve y limitada a la Bolsa de Comercio. Fue en la gestión de Eduardo Frei, y con Eduardo Aninat Ureta como ministro de Hacienda (hoy número cinco del FMI), donde se les dio más contenido a las restricciones. Se las amplió a todos los mercados financieros y la limitación para salir de Chile se elevó a dos años.
Se recuerda un debate en octubre de 1994 en Buenos Aires, durante una convención de la Asociación de Bancos de la Argentina, donde Aninat Ureta debatió públicamente con Domingo Cavallo, entonces ministro de Economía de Carlos Menem en los mejores días de la convertibilidad y enemigo de las restricciones a los capitales. Allí el chileno recomendó a los argentinos analizar este tipo de restricciones, con cuadros que demostraban que los dólares que llegaban a su país sólo se dirigían a inversiones de largo plazo, mientras que en la Argentina «así como entraron pueden salir inmediatamente. C.B.
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