Baja el riesgo para la Argentina y la región

Economía

Washington - El economista jefe del Banco Mundial (BM), Nicholas Stern, dijo que es «optimista» sobre el futuro de la economía argentina tras las últimas medidas tomadas por Domingo Cavallo.

«Tenemos una gran confianza en la evolución de los mercados y en la actuación de Cavallo», dijo ayer Stern en la presentación del informe Financiación Global para el Desarrollo. El economista indicó que el sistema de convertibilidad ha funcionado y que «lo más probable es que la Argentina lo mantenga».

«La salida de la actual situación de crisis se producirá con un aumento de la confianza y sin que la Argentina se mueva del tipo de cambio fijo que tiene ahora», agregó Nicholas Stern, que es también vicepresidente del BM.

Stern señaló que hay que esperar a ver la evolución de las recientes medidas introducidas por el ministro de Economía para reducir el déficit fiscal argentino, pero que es
«optimista» acerca de la evolución futura de la Argentina.

Para
Nicholas Stern, el país necesita recuperar «la confianza» y destacó que los problemas se iniciaron con la devaluación del real brasileño y la apreciación del dólar.

En el informe presentado por Stern,
el Banco Mundial consideró que la desaceleración de Estados Unidos puede provocar una caída en el tipo de cambio dólar-euro que beneficiaría a la Argentina, debido a su fuerte relación comercial con Europa.

El Banco Mundial estima además que el blindaje de 40 mil millones de dólares puesto a disposición de la Argentina en diciembre pasado ha permitido «frenar lo peor» que podía haber ocurrido. La institución señala en el informe que el contagio de la crisis argentina ha sido «limitado», aunque ha provocado una disminución en el crecimiento de la renta en sus socios pequeños en Mercosur.

Según el BM, la situación argentina se vio empeorada por el
«lento progreso en la reducción del déficit fiscal, la fuerte y creciente carga de la deuda exterior, dudas sobre la credibilidad del tipo de cambio fijo debido a un prolongado lento crecimiento y alto desempleo, y conflictos políticos sobre las medidas económicas».

Para América latina, el BM estima que crecerá 3,7% en lugar de 4,1% calculado en noviembre y que bajará el riesgo crediticio de toda la región además de ser una buena oportunidad para los inversores.
El BM vaticinó un rápido repunte en América latina gracias a unas tasas de interés más bajas en Estados Unidos, un aumento en los flujos de capital privado y el fuerte desempeño de Brasil, Chile y México. En 2002 habrá un crecimiento de 4,4% en el PBI regional, estimó.

«La desaceleración en las naciones industrializadas podría presentar una oportunidad para América latina y el Caribe para atraer capital fresco», dijo
Richard Newfarmer, uno de los autores del informe. «Los inversores en Estados Unidos estarán buscando nuevas oportunidades. Para beneficiarse, los países deberían seguir el buen ejemplo de México, Brasil y Chile de mantener políticas sanas que estimulen el crecimiento», dijo el economista.

Entusiasmo

La buena noticia es que los inversores se entusiasmarán más con los mercados emergentes en los próximos tres años. Unas tasas de interés más bajas en Estados Unidos y un descenso moderado en el EMBI+ (Indice Plus de Bonos de Mercados Emergentes de JP Morgan), reflejo de la percepción de riesgo en el mercado, harán llegar flujos de capitales considerables, señaló el BM.

Cabe aclarar que el retorno de los títulos de la deuda externa de los países de la región van desde 7% hasta casi 20% de acuerdo con el plazo y el país de que se trate.

Para este año, el banco estima que llegarán a América latina unos 95.700 millones de dólares en capitales privados, aumento importante comparado con 77.500 millones del año pasado.

Las inversiones, principalmente de cartera, aumentarán a 97.800 millones en 2002 y a 98.400 millones en 2003. El BM calcula que el EMBI+ bajará gradualmente a 600 puntos para fines de 2003 y que el diferencial para bonos de alto rendimiento en Estados Unidos, un activo que compite con los mercados emergentes, se mantendrá en 800 puntos básicos.

La tasa de interés de corto plazo en Estados Unidos bajará a cerca de 4% y el diferencial entre tasas de largo y corto plazo se acortará a unos 300 puntos base para fines de 2003.

Sobre la economía mundial, el BM predice un crecimiento más lento este año, a causa de Estados Unidos. En el informe se señala que espera que la economía mundial crezca sólo 2,2% este año, muy por debajo de 3,4% que calculaba cuando revisó su panorama en noviembre pasado.

La caída en las expectativas para Estados Unidos fue aun más pronunciada. El organismo dijo que la economía de Estados Unidos crecerá sólo 1,2% este año, en comparación con 3,2% que pronosticó hace cinco meses.

Esa proyección de 1,2% está muy por debajo de 2,4% que pronostican la Casa Blanca y la oficina de presupuestos del Congreso. También está por debajo del promedio de 1,9% que esperan los economistas de Wall Street.

Hans Timmer, del Departamento de Investigaciones del Banco Mundial, atribuyó la diferencia en los pronósticos al hecho de que la proyección del BM está más actualizada y dijo que los otros probablemente revisarán pronto sus estimados.

Mientras el informe espera una rápida recuperación en Estados Unidos, con un crecimiento estimado de 3,3% en 2002, el BM admitió que «los riesgos del pronóstico son sustanciales». El panorama para Europa es mejor, con un crecimiento de 2,5% este año, en comparación con el estimado previo de 3,2%, y una recuperación a 3,1% en 2002.

El panorama de Japón fue el más pesimista de todos, con un crecimiento de sólo 0,6% este año, muy por debajo del pronóstico de 2,1% hecho en noviembre. Se espera que Japón crezca 1,8% en 2002. «Un aterrizaje duro (de la economía estadounidense) todavía puede evitarse», dijo Stern.

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