11 de julio 2007 - 00:00

Baja nota para la Argentina en corrupción

Baja nota para la Argentina en corrupción
La Argentina es percibida como un país más corrupto que en años anteriores y tiene una mala calificación en esta materia si se lo compara con el resto del mundo, según un trabajo elaborado por el Banco Mundial. La entidad dio a conocer ayer la publicación «Indicadores de la gobernabilidad en el ámbito mundial 1996-2006», en donde la Argentina califica, en lo que concierne a control de la corrupción, con unos modestos 41 puntos sobre 100 (a mayor puntaje, mejor nota), muy lejos del país mejor ubicado en Latinoamérica -Chile, con 90- e inclusive por debajo del promedio de la región (58). Por suerte para el gobierno, la encuesta fue anterior al caso Skanska.

Tampoco le afecta a Suecia, que es considerado un país muy poco corrupto con 97,6.

Su país vecino, Finlandia, alcanza la mejor calificación: 100 puntos, seguido por Dinamarca, con 99 puntos.

Entre las naciones desarrolladas, una de las que peor está es Italia (64). En el otro extremo, el país con mayor índice de corrupción, siempre según el trabajo, es Corea del Sur, con 0,5, acompañado muy de cerca por países como Guinea (1,5) y Afganistán (1,9).

En el caso particular de la Argentina, el índice bajó 2 puntos con relación a 2005 y se ubica sensiblemente por debajo de la calificación de 54 que se logró en 1998.

  • Duras críticas

    En el informe, el Banco Mundial critica con dureza las prácticas corruptas. Daniel Kaufmann, coautor del informe y director de Programas Mundiales en el Instituto del Banco Mundial, sostuvo que «se estima que a nivel mundial los sobornos ascienden a una cifra cercana al billón de dólares estadounidenses, y la carga de la corrupción recae desproporcionadamente en los mil millones de personas que viven en la extrema pobreza».

    El trabajo también destaca que varios países, entre ellos los de Africa, están realizando avances para mejorar la gobernabilidad y en la lucha contra la corrupción. Al respecto, considera que «el buen gobierno y el control de la corrupción son fundamentales para lograr un crecimiento a largo plazo y reducir la pobreza». Las economías emergentes están alcanzando un nivel similar al de los países ricos en las principales dimensiones de la gobernabilidad, sostiene el trabajo.

    Más de una docena de países en desarrollo, entre ellos Eslovenia, Chile, Botswana, Estonia, Uruguay, República Checa, Letonia, Lituania y Costa Rica, han recibido en las principales dimensiones de la gobernabilidad un puntajemás alto que países industrializados tales como Grecia o Italia.

  • Debajo del promedio

    Lamentablemente ése no es el caso de la Argentina, que registra bajas en cuatro de los seis indicadores que utiliza el Banco Mundial para medir el desempeño de la gobernabilidad y, en todos ellos, se encuentra por debajo del promedio de América latina.

    Los dos indicadores en los que la Argentina muestra una mejora en 2006 con relación al año anterior son Efectividad gubernamental (el índice subió de 47,9 a 49,3) y en el correspondiente a Estabilidad política y ausencia de violencia (de 42,3 a 44,7). En cambio, los otros cuatro muestran deterioro. Además del ya señalado Control de la corrupción, ellos son los indicadores Voz y rendición de cuentas (el grado de participación de los ciudadanos en las elecciones, la libertad de expresión y de prensa, entre otros conceptos), Estado de derecho (confianza en las reglas sociales, policía, tribunales, etc.) y Calidad regulatoria (capacidad del gobierno para formular y aplicar políticas que promuevan el desarrollo del sector privado). En este último concepto es donde la Argentina registra su peor nota (22,9), a años luz de Chile (91,7), Colombia (55,1) o Brasil (54,1), no por casualidad los países que más atraen inversiones extranjeras.
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