Bajarán de nuevo tasas por mercados en caída
El miércoles la Reserva Federal de Estados Unidos intentará calmar a mercados con una nueva baja de las tasas de interés. Lo peor es que esa decisión ya está descontada por los operadores por lo que su impacto será casi nulo para Wall St. La principal economía del mundo está seriamente amenazada, no sólo por temor a recesión, sino por alta inflación para meses por venir. Lo más delicado es la ausencia de herramientas a disposición: ya vienen reduciendo como nunca antes en la historia las tasas, se anunciaron paquetes y subsidios pero nada parece calmar a inversores ansiosos por refugio seguro.
-
El endeble cese al fuego entre EEUU e Irán trae alivio a los mercados
-
Ganó miles de dólares y enseña sus trucos en las redes sociales: los métodos virales de la influencer del ahorro
Ben Bernanke
Es dentro de esa percepción de urgencia que la administración del presidente George W. Bush y los demócratas de la Cámara baja sellaron un paquete de estímulo fiscal por unos u$s 150.000 millones, que incluye devolución de impuestos para los contribuyentes y las empresas.
El objetivo es fomentar el consumo, que es responsable por 70% del PBI, y apartar la posibilidad de una recesión, que, según el funcionario, es evitable.
No obstante, Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía y académico de la Universidad de Columbia, opina que la última acción de la Reserva Federal «llegó tarde» y, teniendo en cuenta que los problemas inmobiliarios y financieros causarán una contracción, otra reducción de las tasas «es tan eficaz como jalar de un piolín».
La Reserva Federal, y con ella los bancos centrales de los países más ricos, parecen haber perdido un poco el foco y bastante el control de los acontecimientos económicos, a juicio de algunos.
El influyente inversor George Soros sostuvo al diario « Financial Times» que la reciente reducción de las tasas de interés «muestra que la Fed actuó por pánico, porque la gente tiene miedo de que haya otros problemas ocultos».
Si éste es el caso, los miembros de la Reserva Federal encaran en su reunión de esta semana un dilema: mantener la política monetaria actual sin modificaciones, a la espera de que operen otros factores en la ecuación económica, o ceder a las presiones de los inversores que, si no ven una rebaja de medio punto, lanzarán otra estampida vendedora en los mercados. El foco de la Fed es el control de la inflación y, al mismo tiempo, favorecer una política monetaria que alimente el crecimiento económico.
Las turbulencias financieras y en especial la depreciación de las propiedades inmobiliarias, cuyos valores se remontaron excesivamente entre 2003 y 2005, vapulearon el crecimiento económico de EE.UU.
Fred Bergsten, director del Instituto Peterson de Economía Internacional, con sede en Washington, advirtió que aunque las rebajas de tasas de interés sean beneficiosas a corto plazo, «la Reserva tendrá que dar marcha atrás» cuando la economía de EE.UU. se reactive en pocos meses.



Dejá tu comentario