Loa temores de una recesión en los Estados Unidos, luego de conocerse los datos sobre el empleo el viernes, pesaron mucho más sobre el índice Dow Jones que el beneficio de una probable rebaja en la tasa de interés. El resultado neto fue una baja de casi el 2% en el índice que hace evidente lo que puede ser la tendencia en el plazo cercano. Y si se agregan más indicadores como el precio del oro en los 700 dólares la onza, el precio del petroleo próximo a los máximos históricos, o la inflación que ahora China comienza a exportar al mundo a través de la revaluación de su moneda, potenciada por el aumento de sus precios internos (situación que podría irrumpir esta semana para colmo de males), y la pérdida de rentabilidad empresaria local inevitable, no habría dudas sobre la dirección del mercado. Por supuesto que los bulls y las instituciones seguirán tratando de defender sus carteras y se montarán a la suba, ante cualquier acción de la FED como la baja de su tasa de redescuento y/o asistencia financiera, o medida similar que, en realidad, no parece ser el remedio aún y que, en definitiva, es el riesgo de vender la cartera y perderse la «eventual» suba, riesgo que está en descenso. Y si se puede establecer una dirección el dato no es menor para el mercado de opciones, donde, en términos especulativos, las herramientas para una probable baja son: la venta de calls y la compra de puts de menor riesgo, entre las menos sofisticadas. El viernes las opciones calls finalizaron con bajas importantes en su mayoría, mientras las opciones put lo hicieron con ganancias. Las opciones put del Grupo Financiero Galicia y de Tenaris, son las que tienen mayor liquidez, mientras con menor volumen se negocian en Acindar, Banco Macro, Aluar, Pampa Holding, Petrobras Energía y Telecom.
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