P rosiguió en la víspera esa suerte de órdenes«quirúrgicas», que le apuntan claramente a los objetivos, y le pegan. Quedará en la apostilla de la estadística, del miércoles 9 de abril de 2003, que en la fecha donde se daba por casi culminada la toma de Irak, el Dow respondía con caída de 1,2%, mientras los demás recintos se alineaban, sumisos, a recibir la noticia como si fuera adversa. Ni siquiera el día de «festejo» por impulso, incapaces de armar un movimiento como para que quedara como símbolo y después ver. Esto hace temer seriamente por lo que vendrá, por el estado de la economía mundial y los derivados del conflicto. En Buenos Aires, el tedio tomó nuevamente el centro de las plazas y sin resultar una oficina de corretaje, se apropió de las órdenes, los ánimos, las horas, y tendió el manto de la falta de interés...
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A nuestra sociedad de «Poco & Nada» le vino el desdoble y la escisión generó ayer a «Poco & Poco» donde, a la absoluta intranscendencia en los precios, se le agregó la caída vertical de volumen. Con 0,35% de merma, el Merval quedó en los «564» puntos. Siendo 3% de baja en Polledo la nota discordante por sobre un resto de menos diferencias. Y lo que más impactó fue el saldo de los negocios, donde se hicieron casi $ 81 millones de efectivo, en fuerte suba, pero $ 70 millones tomaron camino de los certificados, con solamente algo más de $ 10 millones para las acciones puras. Muy escasa volatilidad entre las puntas del día, otra fecha de «dejar pasar», lo que puede marcar un grado de incertidumbre sumamente espeso...