17 de julio 2001 - 00:00

Bancos vivieron ayer jornada más tranquila

Las tasas de interés dieron ayer el primer respiro después de una semana muy convulsionada. La abrupta baja que tuvo el call money (tasa interbancaria) en pesos y la reducción de los rendimientos que los bancos estuvieron dispuestos a pagar para la captación de plazos fijos revelaron mayor tranquilidad en el comportamiento de los ahorristas.

El call había alcanzado el viernes niveles de 350 por ciento anual en pesos. Pero ayer desde la apertura arrancó con una baja importante y se ubicó a 50 por ciento anual al finalizar la jornada. Se trata de valores todavía elevados, pero que muestran una tendencia descendente que trajo tranquilidad en la City porteña.

Las tasas de plazo fijo para el segmento mayorista también cayeron fuerte. Para captaciones en dólares, los bancos aceptaron pagar hasta 17 por ciento anual, cuando el viernes se habían aceptado niveles de 30 por ciento.

«El jueves y viernes pasados hubo mucha incertidumbre por lo que podría ocurrir el fin de semana, pero todos los rumores terminaron en nada y eso tranquilizó», explicaba ayer el gerente financiero de un banco de primera línea.

El Banco Central continuó inyectando gran cantidad de dinero a través de pases activos, aunque elevando la tasa de interés. Según informó la autoridad monetaria a través de cifras preliminares, en total se concretaron operaciones por $ 1.750 millones, unos $ 100 millones menos que los concretados el viernes.

La tasa para préstamos en pesos contra garantía de títulos públicos que el Central aplicó a los bancos fue fijada en 18,50 por ciento anual, contra un nivel anterior de 15 por ciento. Para los pases en dólares también hubo un aumento desde 10 por ciento hasta 13,50 por ciento anual.

De acuerdo con las evaluaciones que realizaban los bancos, el retiro de depósitos de ayer sería apenas marginal. Según los datos preliminares, prácticamente se habría detenido el fuerte drenaje de reservas internacionales y de depósitos que soportó el sistema la semana pasada, sobre todo jueves y viernes pasados.

Específicamente, sólo entre los dos últimos días de la semana anterior las reservas internacionales del sistema financiero cayeron u$s 2.500 millones: u$s 1.489 millones el jueves y u$s 1.048 millones el viernes. Desde que comenzó este nuevo capítulo de la crisis de confianza, las reservas cayeron cerca de u$s 4.000 millones.

En cuanto a la situación de los depósitos, en cuatro días la pérdida llegó a los 1.358 millones de dólares, considerando tanto las colocaciones del sector privado como del público. Se estima que el jueves y el viernes la merma habría ascendido a una cifra similar.

Por eso, ayer se respiró con un poco más de alivio en las entidades, ante la evidencia de un clima más tranquilo entre los ahorristas, tanto grandes como chicos.

Desde el gobierno y desde el sector privado, además, se dieron varias explicaciones sobre la fortaleza del sistema y las redes de seguridad que protegen los depósitos bancarios.

Para las empresas, en cambio, el clima continúa complicado. Los bancos subieron la tasa del descubierto y de descuento de cheques a cerca de 70 por ciento anual. Se trata de los mecanismos más utilizados por las PyMEs para financiarse. Virtualmente, esto ocasionó una paralización casi total de la cadena de pagos, que se iría recomponiendo en los últimos días.

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