Bancos: temen por un mayor deterioro de la calidad de los créditos

Economía

Los niveles de irregularidad ya alcanzaron los registrados en la crisis del 2009. El último ranking de financiaciones.

El sistema financiero, podría decirse, viene de una mala cosecha producto del derrumbe del crédito privado sobre el final de la gestión de Cambiemos. No es que los banqueros perdieron plata ni los accionistas sino que el negocio crediticio no funcionó como debía y operó a media maquina.El negocio bancario terminó siendo un dócil rehén de la política monetaria y así se gestó la bola de nieve de las Leliq (que aún superan el billón de pesos). Hoy la economía jaqueada por la pandemia del Covid-19 precisa de un sistema financiero ágil y colaborador.

Así se lo hizo saber el Gobierno que, apremiado por el derrumbe del nivel de actividad y la pérdida de puestos de trabajo, procura que los bancos hagan una transfusión de plasma a la economía para apuntalarla. Para ello el BCRA comenzó con el desarme de Leliq con el fin de proveer financiamiento a las pymes, especialmente para pago de sueldos y cobertura de cheques diferidos. Según Macroview, el BCRA libera aproximadamente unos $150.000 millones.

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Pero, quizás, el principal escollo que desde hace meses impidió ver una mayor recuperación del crédito privado hoy siga conspirando contra los deseos oficiales. Ocurre que el sistema estaba y está muy líquido, o sea, hay capacidad prestable ociosa, pero hay un problema básico y que se ha acentuado con la recesión pre-Covid-19: a los que piden préstamos los bancos no se lo dan, por motivos precaución y riesgo, y a los que sí se lo darían no van a pedirlos. Entonces, todo termina en las Leliq. No será fácil romper este círculo vicioso, más en las actuales circunstancias. Prueba de ello, más allá de algunas buenas iniciativas, es que la banca lanza líneas promocionales solo para clientes ya calificados, no para nuevos.

No hay duda que son tiempos de crisis y hay que flexibilizar criterios y normas pero está claro que el sistema se encaminará hacia un mayor deterioro de la cartera crediticia, que ya de por sí, viene algo golpeada. Al respecto, un informe de la consultora CML&A señala, por ejemplo, que ya antes del coronavirus los créditos a empresas habían caído un 22% real y la mora se había triplicado (de 2 a 7%). Por ello, destacan que el año pasado muy pocos bancos pudieron crecer y mantener la mora baja (Nación e Hipotecario fueron los más castigados).

De modo que ahora ante un recrudecimiento de la recesión provocada por el Covid-19 los niveles de mora se elevarán, sobretodo en los sectores más golpeados, pese a que el BCRA flexibilizó los criterios de cartera irregular. “Esto explica porque ahora el Gobierno ofrece garantías del FOGAR para eliminarle a los bancos el riesgo de incobrabilidad”, explica un economista ex-BCRA. Algo similar se da en el caso de los cheques de pago diferido rechazados por falta de fondos que ahora se puedan volver a presentar sin multas. “La aversión al riesgo en el contexto actual es entendible. Quién le presta a un comercio que no sabe cuándo podrá volver a abrir. Y hay otro factor que complica: el home office traba los comités de riesgo de los bancos”, señala un conocido consultor de bancos.

Por eso resulta interesante conocer de dónde viene el sistema y para ello recurrimos a un ranking de bancos de créditos e incobrabilidad elaborado por CML&A.

En diciembre 2019 las financiaciones alcanzaron $3,1 billones, de los cuales 54% fueron a las familias y 46% a empresas (el stock de créditos cayó un 20% en términos reales).

Las 20 principales entidades concentran el 91% del total de financiaciones. El Nación lidera con el 18% de las colocaciones (un crecimiento del 34% anual, aunque su cartera morosa se multiplicó por 8). Le siguen Galicia, Santander, Provincia, y Macro (suman casi dos tercios del total). John Deer, compañía financiera de nicho, se ubica en el puesto 20 del ranking nacional.

Las primeras 20 entidades del ranking empeoraron sus ratios de calidad de cartera respecto de 2018 (Citibank, Macro, ICBC e Itaú presentan los mejores ratios).

Liderados por Macro, seis entidades presentaron mayor crecimiento en 2019 y sin afectar sensiblemente su calidad de cartera: 2 públicos, 2 nacionales y 2 extranjeros.

En el segmento de préstamos de consumo las primeras 20 entidades concentran el 90% del total donde Nación y Provincia lideran con casi 28% de market share a nivel nacional. Les siguen Galicia, Santander y Macro entre los bancos privados. Las siguientes 14 entidades concentran el 25% de market share. Nación, BBVA, Macro, Credicoop y BERSA presentan un morosidad menor al 4%. Las entidades que presentan mayor crecimiento y baja morosidad son Nación, Ciudad, Neuquén y Macro.

En las financiaciones para empresas, las primeras 20 entidades tienen casi el 95% del total. Nación y Galicia lideran seguidos por Santander y Macro y en conjunto suman el 48% de market share. ICBC, Patagonia, Macro, Citibank e Itaú tienen una morosidad menor al 2%. Todos los bancos empeoraron su calidad de cartera respecto a 2018. Macro fue la entidad con mayor crecimiento en 2019 y mejor calidad de cartera y BANCOR entre los públicos de mejor performance.

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