1 de febrero 2019 - 00:01

Lo que se dice en las mesas

El equipo económico, atento para evitar un "Dunkerque cambiario". Confianza en el accionar Letes. El metal precioso vuelve al radar de las mesas. Wall Street ya tiene favorito para el Super Bowl 53°.

Supervivencia cambiaria. El BCRA quiere evitar un Dunkerque cambiario. La historia mostró cómo la supervivencia era la victoria.
Supervivencia cambiaria. El BCRA quiere evitar un "Dunkerque cambiario". La historia mostró cómo la supervivencia era la victoria.

Semanas atrás se había confirmado que los fondos habían regresado, gradualmente, a los mercados emergentes. Ahora, con la complicidad de la Fed, es probable que se intensifique el tráfico. Lo que en un momento era una señal alentadora puede ahora convertirse en un dolor de cabeza para el equipo económico. De eso se habla en el seno de Hacienda y en el BCRA. Es que, según contó un economista con llegada al Gobierno, lo que se quiere evitar es una diáspora al estilo Lebac. El economista ejemplificó el tema con lo ocurrido en 1940 cuando los aliados tenían las playas de Dunkerque repletas de tropas huyendo del avance germano. Los inversores extranjeros posicionados en activos en pesos son las tropas que, en algún momento, esperan ser embarcadas y regresar a casa, o sea, dolarizar sus apuestas. Se referían al temor a un nuevo carry trade exponencial. Pero según cálculos del BCRA, por ahora, no hay peligro porque el stock aún no les da susto, el Tesoro tiene liquidez en dólares y el BCRA no tiene contratos de futuros. Hoy el stock sería tres veces menor que los pesos que se pueden ir.

Fondos e inversores vuelven a mirar al oro, que se tardó ocho meses en recuperar y superar precios de u$s1.300. Ayer se pagó u$s1.309 y parece encaminarse hacia el nivel clave u$s1.365 (máximos del 2018). Cuando el oro tocó u$s1.300, comenzó un recorrido bajista hasta rozar, peligrosamente, los u$s1.180 a mediados de agosto (u$s1.181): ese fue su precio más bajo de estos últimos ocho meses y se mantuvo ahí hasta que consiguió empezar a remontar a principios de diciembre. Claro que no puede soslayarse que según los operadores ha sido una semana de negociación increíblemente positiva para el oro gracias a la cautela del mercado y a que los inversores evitan claramente los activos más arriesgados en favor de las inversiones refugio. Según el fondo WisdomTree, es momento para invertir como una estrategia defensiva, ante la volatilidad de los mercados, ya que la renta variable sufre ante acontecimientos geopolíticos inesperados, mientras que el precio del oro aguanta mejor. La debilidad del dólar, menores aumentos de las tasas en EE.UU., el menor crecimiento global por la guerra comercial entre EE.UU. y China, también tiene mucho que ver en la fortaleza del oro y ya se habla de niveles de más de u$s1.330.

Los mercados también juegan el “Super Bowl” y según las estadísticas de LPL Financial, Wall Street prefiere que “Los Angeles Rams” (de la Conferencia Nacional -NFC) triunfe en la final del fútbol americano (NFL) este domingo contra “New England Patriots” (Conferencia Americana -AFC), comandado por el afamado quarterback, Tom Brady. ¿Por qué? La historia dice que, en los años en que los Patriots ganaron el Super Bowl, el rendimiento promedio del S&P 500 fue 1,5%, muy por debajo del promedio histórico anual de más del 8%. Este período se remonta a 1986, el primer año en el que los Patriots se hicieron con el Super Bowl. Pero en la era de Brady y del coach Bill Belichick, el S&P 500 ha tenido un rendimiento anual promedio del -3%, claro que este período incluye la caída del 37% en 2008, cuando comenzó la crisis financiera y la caída del 6,2% en 2018. Además, los Patriots son un equipo de la AFC, y los años en los que un equipo de la AFC gana generalmente se da un rendimiento de las acciones del S&P 500 mucho más bajo que los años en los que gana un equipo de la NFC. Cuando triunfa un equipo de AFC, el rendimiento promedio anual del S&P50 es del 5,8%, frente al 10,2% si el que gana pertenece a la NFC. Hubo 15 años alcistas y 6 años bajistas para el índice cuando hay un campeón de la AFC y 22 años alcistas y 9 años bajistas con un campeón de la NFC. Si bien el S&P 500 registró ganancias positivas con mayor frecuencia en los últimos 52 partidos del Super Bowl cuando los equipos de la NFC ganaron, hubo algunas excepciones como cuando: “Philadelphia Eagles” (NFC) ganó el Super Bowl en 2018, pero el S&P cayó un 6,2% ese año, o cuando “New York Giants” (NFC) se llevó el trofeo en 2008 y el mercado bajó un 37%. Para los estadísticos, si la historia es una guía, el mercado debería comportarse mejor si los Rams se alzan con el Super Bowl 53°. Veremos.

J.G.H.

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