Pese al alza en los precios, Banco Central no prevé una suba en las tasas de interés

Economía

Con tasas negativas en los últimos meses, en mayo cayeron los depósitos a plazo fijo tradicionales.

Si bien en mayo se dio una nueva desaceleración en el alza del Índice de Precios al Consumidor (IPC), éste aún continúa por encima del 3% mensual: con el 3,3% de mayo, acumula 21,5% en lo que va de 2021 y suma 48,8% en los últimos doce meses. De todas formas, más allá de estos datos, la estrategia oficial en cuanto a la tasa de interés no se verá modificada en el corto plazo.

Según afirmaron fuentes oficiales a Ámbito, por el momento no está previsto subir las tasas. El objetivo, aseguran, es no provocar una restricción en la demanda agregada. Además, según señalaron analistas consultados, fue una receta que no tuvo éxito durante la gestión de Mauricio Macri.

La tasa de referencia (Leliq), permanece inalterable en 38% desde fines del año pasado. Mientras que la de los plazos fijos promedió 33,2% en mayo y una efectiva de 42,6% para los minoristas. Algunas consultoras privadas estiman para este año una inflación cercana al 47%. Así es que, por ejemplo, los plazos fijos tradicionales (que representan el 96% de las colocaciones de los pequeños ahorristas), acumulan varios meses perdiendo contra la inflación.

“En términos mensuales, los depósitos privados en pesos se ubicaron apenas por debajo de la inflación (-0,1% m/m real). Si bien cayeron en términos reales todo el año, en mayo mostraron la menor caída, desacelerando 1,2 p.p. contra abril”, indicó en un informe días atrás la consultora LCG.

Según el informe monetario del BCRA publicado a principios de junio, los plazos fijos tradicionales cayeron en mayo por primera vez en el año, presentando una contracción de 0,9% en términos reales. Aquellos indexados por la inflación, en tanto, registraron subas con respecto al mes previo.

“Los altos registros inflacionarios combinados con tasas poco atractivas empezaron a pasar factura y no permiten pensar en un impulso de las colocaciones a plazo, por lo que esperamos que la dinámica actual se mantenga. Es una mala señal de cara a un incremento del gasto en los meses cercanos a las elecciones que podría ejercer presión sobre la brecha cambiaria y dar nuevo impulso a las expectativas de devaluación, algo que desincentivaría en mayor medida este tipo de colocaciones que se sostienen principalmente por la magnitud del cepo”, remarcaron desde LCG.

Al analizar una eventual suba de tasas ante el elevado nivel de inflación de los primeros cinco meses del año, el economista Sergio Chouza sostuvo: “No lo veo conveniente, más allá de que creo que no está en los planes y posiblemente por ahora no se haga. Con el programa de (Guido) Sandleris (presidente del BCRA entre septiembre de 2018 y diciembre de 2019) ya se practicó tener una actitud reactiva, de tener una respuesta que vaya tratando de generar un sendero de mayor interés, para quedarse en tasas y que el dinero circule menos, y de esa forma equilibrar oferta y demanda de dinero. Eso no dio buenos resultados. Y uno tendería a pensar que pasa todo lo contrario, que la tasa de interés se incorpora como un factor más de costos: que las empresas descarguen el costo financiero en los precios de ventas”.

En ese sentido, el analista sostuvo que “la estrategia tiene que seguir siendo ordenar la macroeconomía gradualmente, seguir apostando a la reactivación económica y dar señales para que los salarios no pierdan con la inflación”. “No creo que haya que aplicar una política monetaria más contractiva. La experiencia de Sandleris, y la comprensión de cuáles son los factores que están impulsando la inflación (que es la inercia, la puja distributiva, los precios de las materias primas), sería muy poco lo que podría aportar una política monetaria contractiva con un incentivo de tasa de interés”, concluyó Chouza.

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