2 de agosto 2006 - 00:00

Biodiésel argentino, entre los mejores negocios del mundo

Tierra a buen precio, mano de obra barata y gran cantidad de campos aptos para cultivar soja. Estas tres condiciones transformaron a la producción de biodiésel en la Argentina en uno de los «nuevos negocios más lucrativos», no sólo en el país sino a nivel mundial.

Así lo consideró, al menos, la revista especializada estadounidense «Business 2.0», que describió doce alternativas para emprendedores dispuestos a arriesgar. Las propuestas van desde exportar café en Ruanda hasta abrir una cadena de restoranes «estilo norteamericano» en ciudades chinas de alto crecimiento. Incluso aparecen antiguas opciones como la minería en Bolivia, que resurge por los altos precios del oro y otros metales.

La idea, en todos los casos, es aprovechar tendencias incipientes. Por ejemplo, el surgimiento de los «nuevos ricos» en Rusia, la clase media floreciente en China, o llegar primero a destinos completamente descartados hasta hace pocos meses por los inversores pero que ahora ofreceríanun clima más benigno, como el caso de Libia.

En general, se trata de opciones que permiten invertir sumas relativamente chicas (entre 100.000 y 500.000 dólares), pero siempre apuntando a mercados emergentes.

La producción de biodiésel consiguió un lugar en la lista, a pesar de todas las advertencias que continúan llegando desde el exterior por la falta de seguridad jurídica. Tal vez por ello, el mismo artículo considera que se trata de una apuesta de riesgo «alto».

La planta de biodiésel es descripta como el próximo paso, o la «nueva generación» respecto de lo que es la explotación de soja, uno de los negocios que más creció entre los hombres de campo.

El mercado mundial de biodiésel,aclara «Business 2.0», mueveactualmente u$s 15.000 millones, pero se triplicaría para 2015, de la mano del mayor uso de los denominados « combustibles limpios». Además, el Congreso votó hace pocos meses una ley que busca impulsar la producción de biodiésel, aunque la redacción final no terminó de convencer a quienes ya están en el negocio.

Un gran jugador está por ingresar en este mercado. Se trata de Imperium Renewables, una compañía con base en Seattle que comenzará a construir una planta para fabricar biodiésel en el país. El costo rondaría los u$s 50 millones. «Pese a que consiste en una operación en gran escala, los expertos consideran que se trata de un mercado abierto para pequeños jugadores.»

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