30 de julio 2001 - 00:00

Blair promete apoyo a plan de déficit cero

El primer ministro británico Tony Blair hará un gesto de apoyo contundente a la Argentina en momentos en que el gobierno necesita avales políticos de peso para restablecer la confianza de los mercados internacionales. Fernando de la Rúa y Tony Blair se reunirán el miércoles en el Hotel Sheraton de Puerto Iguazú. Es la primera vez que un premier del Reino Unido pisa suelo argentino, aunque la visita oficial sea sólo por unas horas y como desprendimiento de su gira por Latinoamérica (Brasil y México) y el Caribe. El mensaje preparado por Blair y que emitirá luego del besamanos con De la Rúa tiene la frase que todos esperan con ansiedad: «el reconocimiento a los esfuerzos del gobierno argentino para restablecer la confianza y luego el crecimiento de la economía». El anticipo lo dio el vocero de Blair, Tom Kelly, al tiempo que según lo conversado entre los equipos de la diplomacia, no habrá menciones a la controversia planteada por la soberanía de Malvinas.

Desde el Partido Conservador se hicieron críticas a Blair justamente por concentrarse en las relaciones económicas y no incluir en la agenda el conocido eslogan de que no hay nada que negociar en torno a Malvinas. En la Cancillería esperan que el gesto de Blair conmueva la frialdad de los Estados Unidos con la situación argentina expresada por dos organismos: el Tesoro y la Reserva Federal. La lista del pasaje oficial que acompañará a De la Rúa en el vuelo del Tango 01 aún no está cerrada. A la constelación de funcionarios y legisladores que quieren estar presentes para la foto con el representante inglés de la «tercera vía» pretenden incorporarse las autoridades de la Comisión de los Familiares de los Caídos en Malvinas para reclamar con su presencia por la construcción del monumento a los veteranos en el archipiélago. No es la primera vez que los mandatarios se encuentran, antes se vieron en París en noviembre de 1999 cuando De la Rúa estaba recién electo. Luego oficialmente estuvieron juntos en enero de 2000 en el foro económico mundial de Davos. Ahora las circunstancias son bien diferentes, Blair aparece casi urgido a incluir el anuncio del apoyo político al gobierno argentino pues hay inversiones británicas en el país. Al igual que Francia, España, Italia y Alemania, aunque en diferente proporción, las inversiones de Gran Bretaña podrían tener repercusiones inevitables ante una crisis terminal de la Argentina.

• Privatizaciones

Los inversores británicos comenzaron a participar en la segunda etapa del programa de privatizaciones argentino y han dirigido sus capitales principalmente a los sectores de servicios eléctricos, gas, agua, industria petrolera y minera.

En el período 1994-2000, el monto total de inversiones de ese país en el nuestro ascendió a 4.308,64 millones de dólares. Por eso, Adalberto Rodríguez Giavarini hizo un bordado meticuloso ante los 20 principales inversores ingleses en nuestro país en la visita oficial que hizo a Gran Bretaña a mediados de julio. Organizó una cena clave en la embajada argentina en Londres y consiguió de los inversores palabras de elogio -casi las mismas que dirá Blair en Iguazú- le dijeron a Rodríguez Giavarini que «es factible para la Argentina recrear la confianza política porque los fundamentos de la economía argentina están sanos,», y agregaron que el propósito de alcanzar la estabilidad fiscal «es un factor importante para generar confianza internacional en los mercados».

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