Diálogos de Wall Street

Economía

Los temores crecen. El Nasdaq siente el efecto de la altura, pero el rally se las arregla para mantener su sitial. Con Gekko analizamos la coyuntura.

Periodista: ¿Se palmó el Nasdaq? El cierre del lunes le asestó una mano pesada. ¿Qué pasó? Como Ícaro, ¿se acercó demasiado al sol?

Gordon Gekko: Demasiado, demasiado rápido. Y con mucha gente montada a la vez en una misma lógica. Con tantas personas entusiastas subidas a un bote, el peligro natural es que se dé vuelta.

P.: La compra de acciones tecnológicas se convirtió en la operación más popular de la historia, dice la encuesta de BofA entre los administradores de fondos profesionales. “Es el largo más largo de todos los tiempos”.

G.G.: No hay distinción entre aficionados y profesionales. No obstante, el Nasdaq se tomó un descanso; la última semana trepó más la mediana de las acciones que los papeles que lideran el rally desde sus inicios.

P.: No está mal que crezca la participación de los rezagados. ¿No le parece?

G.G.: Es buena señal, porque además coincide con otras preocupaciones en alza. Ya hablamos de ellas, pero se acentúan. Por primera vez en cuatro meses, Nueva York registró una jornada sin muertes por covid-19. Lamentablemente hay 30 otros estados que lucen desbordados.

P.: California, los últimos días, pareciera haber achatado la curva de nuevos casos. Pero la decisión de cerrar comercios que se tomó igual pegó duro en las expectativas de una economía en recuperación.

G.G.: Hay temor porque se piensa que, como mínimo, el ritmo del repunte de la actividad de mayo y junio tendrá que bajar un cambio. Y hacia fin de mes terminan varios planes de emergencia del Tesoro. El 84% de las firmas que recibieron fondos del programa PPP (para cubrir el pago de sueldos de su personal) estiman que se quedarán sin recursos la primera semana de agosto.

P.: Hay elecciones presidenciales en noviembre. ¿Cree que el Congreso le dirá que no a la petición del Tesoro (apoyada públicamente por la Fed) de extender la asistencia fiscal?

G.G.: Empieza a notarse un giro de postura. Hay legisladores republicanos que ya no confían en la reelección de Trump y que preferirían regresar a la tradicional austeridad de su partido.

P.: ¿Piensa que podría abortarse la colaboración? No está en los cálculos de la Bolsa.

G.G.: Habrá acuerdo, pero la negociación se demora. Es más ardua. Y la autorización no será tan generosa. No se sorprenda si el Congreso concede una ampliación de gasto con un tope restrictivo. De ahí, la urgencia por poner el rebrote del virus bajo control. La economía rebotó más rápido que lo esperado pero la enfermedad es más tenaz y una amenaza más prolongada que lo que se pensaba un par de meses atrás. La ventaja que se sacó con el pique corto se puede perder si flaquea la resistencia del medio fondo.

P.: Comenzó la temporada de balances. Y Alcoa ya no cuenta. Ahora los que marcan el rumbo son los bancos. Sabemos que patrimonio tienen de sobra y que se va a erosionar con la factura que les pasará la crisis. La clave es saber cuánto les toca poner. Digamos que JPMorgan y Citigroup superaron el examen. Sus ingresos treparon 77% y 48%, respectivamente, en el trimestre. Wells Fargo, en cambio, se quedó corto. Y entre los tres constituyeron provisiones por 28 mil millones de dólares. Es curioso: la Bolsa sube, pero los bancos están en rojo. JPMorgan es de los pocos que salva la ropa. ¿Cómo se explica?

G.G.: Goldman Sachs trepa fuerte. ¿Por qué? Es que la plata del trimestre se hizo con el boom de nuevas emisiones de deuda (y equity) y los negocios de mesa. Son ingresos no recurrentes. La cartera activa sangra. Y lo hará por buen tiempo. Visa y Mastercard, muy bien. Qué mejor que percibir comisiones y que otro cargue con las cobranzas. Es buena señal también que la Bolsa pueda avanzar, a pesar del covid, con las tecnológicas tomándose un respiro y sin el golpe de efecto previsto por parte de los bancos.

P.: La Bolsa se sostiene y no depende exclusivamente de un puñado de papeles.

G.G.: Se oxigena con la rotación. Avanzan diez de los once sectores del S&P500. Y las tecnológicas precisan un descanso pero no las dejan. Cuando Amazon se puso 5% abajo volvieron los compradores y terminó cayendo sólo 2%. La saga continúa. Hasta el éxito o chocar con la pared.

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