21 de enero 2005 - 00:00

Bonistas que aceptan eligen título en pesos

Una de las sorpresas de los primeros cinco días hábiles del canje resultó el interés creciente de los inversores por bonos nominados en pesos en el mercado local. La expectativa de una caída del tipo de cambio real (es decir, dólar estable en baja e inflación) llevó a muchos bonistas a elegir la opción de bonos en moneda local, cuyo capital ajusta por el CER.

Los inversores institucionales locales elegirán naturalmente títulos en pesos, ya que también tienen sus obligaciones en moneda local, como sucede con los bancos o las compañías de seguros. Pero también se habrían sumado algunos inversores minoristas.

Incluso, varios bancos de inversión están ofreciendo a sus clientes los bonos en moneda local, sobre todo para aquellos que poseen papeles en default bajo legislación nacional (como BONTES y LETES en dólares).
Quienes poseen títulos bajo legislación extranjera (Global, por ejemplo), en general no elegirán esta alternativa ya que cederían la legislación internacional original por la argentina, lo cual le baja el «status», y, por ende, la posibilidad de apreciación en un escenario favorable sería levemente inferior.

• Separación

De los tres bonos que se emitirán, hay que separar el Cuasi Par, que fue destinado a las AFJP y otros grandes inversores, como los bancos. Este título se emitirá a $ 1,40 más CER y una tasa de 2% anual.

En el caso de los bonos Par y Discount, la cuenta es distinta. La tasa de conversión para aquellos que tienen bonos en default en dólares y quieren pasar a pesos fue establecida en $ 2,918, el tipo de cambio vigente al 31 de diciembre de 2003.

Esto significa que si se opta por el Par, por un bono en default de 10.000 dólares, el gobierno entregará un nuevo título por 29.180 pesos. A su vez, el capital en pesos será ajustado por CER, es decir, la inflación minorista, a partir del primer día de 2004.

Por lo tanto, considerando que la inflación del año pasado fue de 6,1% y que la de este año podría ascender a 7%, en dos años el capital en moneda local habrá crecido 13%, que también puede ser considerado como un incremento prácticamente similar en dólares, si el valor de la divisa continúa estable en los actuales niveles.

La tasa de interés que ofreceel Par en pesos es, en cambio, mucho menos atractiva: llega apenas a 0,63% anual para los primeros cinco años (hasta 2009). Es, en este sentido, incluso más baja que la tasa en dólares para el mismo instrumento, ya que fue establecida en 1,33% anual para ese período.

Las diferencias son mayores a medida que se extiende el plazo. Hasta 2019, la tasa en pesos llega a 1,18% ( contra 2,50% en el título en dólares), sube hasta 1,77% hasta 2029 (3,75% en dólares) y se eleva a 2,48% (contra 5,25% en moneda extranjera).

«Se supone que los bonos en dólares y en pesos son equivalentes y deberían cotizar al mismo valor de entrada, ya que si bien el capital de título en pesos se ajusta por CER, la tasa de interés es más baja respecto de la de dólares»,
explicó el gerente financiero de un banco extranjero.

• Posibilidades

Por supuesto, luego todo dependerá de cómo evolucionen las distintas variables. Por ejemplo, si la caída del dólar es más pronunciada que lo esperado (o la inflación trepa más rápido), es probable que más inversores se vuelquen por el Par en pesos ajustado por CER.

Las contras del bono Par pasan, obviamente, por la incertidumbre respecto de lo que podría ocurrir con el tipo de cambio en el largo plazo, más allá de las estimaciones realizadas por el Ministerio de Economía.

Además, se espera que el bono Par en pesos tenga en realidad mucho menos volumen que el nominado en dólares. Esto, sumado al hecho de que sólo cotizará en el mercado local, le quitaría liquidez y podría tener más volatilidad en el precio en caso de escenario bajista.

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