Los bonos argentinos están con pronóstico reservado. Fueron los más golpeados el viernes por la crisis de Estados Unidos, mientras en el país la candidata a presidenta y el titular de la UIA defienden el INDEC que fue el otro pilar del derrumbe de los títulos locales. El riesgopaís de la Argentina fue el que más creció el viernes, lo que significa que sus bonos en dólares fueron los que más cayeron. El riesgo-país subió 9 puntos a 463 unidades.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La difusión de débiles datos sobre el empleo en los Estados Unidos asustó a los inversores que temen una recesión. Inmediatamente se cubrieron con bonos del Tesoro de Estados Unidos y siguieron desarmando sus carteras de riesgo, vendiendo los bonos de países emergentes y acciones.
El bono del Tesoro a 10 años cruzó el nivel de los 103 dólares, un dato que no se registraba desde el 11 de agosto de 2004 cuando se ubicó en 103,08 dólares. Con estos precios el rendimiento es de 4,36%. El año pasado cuando la tasa de estos bonos estaba en este nivel, los títulos locales volaban por la fuerte demanda de inversores extranjeros que vendían los bonos norteamericanos por su baja rentabilidad. El INDEC todavía era independiente y los bonos argentinos muy buscados.
Esta semana la volatilidad va a seguir. Se espera el 18 de setiembre, el día que la Reserva Federal decidirá si baja las tasas de interés, habrá nervios en los mercados. Si la baja de tasas es de medio punto y no de un cuarto de punto, como se espera, habrá alivio. Cabe recordar que la semana pasada el Dow Jones de Wall Street perdió 1,83%.
El mal dato sobre el empleo fue un impacto muy duro. Es la primera vez en cuatro años que hay un balance negativo de creación de empleos en agosto. La crisis del sector inmobiliario, que había hecho tambalear los mercados financieros, parece empezar a repercutir ahora sobre la economía real y ya aparece en demasiadas bocas la palabra «recesión».
La baja de NuevaYork se reflejó en todas las Bolsas de América latina, con caídas desde 5,73 por ciento en Lima, 3,28% en Santiago, 1,83% en México y 1,82 por ciento en Buenos Aires.
El dólar que cayó en el mundo, en la Argentina abrió con firmeza y sólo las ventas puntuales del Banco Central impidieron que suba. La divisa terminó en el Forex-MAE a $ 3,1620 y en las casas de cambio continuó a $ 3,19 para la venta. La intervención decidida del Central a primera hora del día abortó la suba que se insinuaba.
La autoridad monetaria vendió pocas reservas y en el balance final el saldo fue neutro por la suba del euro ante el dólar. Las reservas siguen en u$s 43.201 millones.
Dejá tu comentario