Los funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos hablaron y las Bolsas del mundo se derrumbaron. En los distintos foros que les tocó disertar coincidieron en que están preocupados por la inflación, y los inversores interpretaron que a fin de mes van a subir las tasas de referencia a 5,25% anual.
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Los mercados bursátiles fueron los más perjudicados por los discursos de los funcionarios. En la Bolsa de Bogotá, se suspendió la rueda cuando caía 10%; México cerró 4,30% abajo, igual que San Pablo. El Dow Jones, el principal indicador de la Bolsa de Nueva York, cayó 0,96% y el NASDAQ de las tecnológicas, 2,50%. En Europa, las bajas fueron más moderadas, porque no superaron 1%. En Buenos Aires, la Bolsa retrocedió 4,56% y en el año pierde 2%.
Ante este escenario, los bonos de la deuda de los distintos países si bien bajaron, llevaron la mejor parte porque sus pérdidas no fueron llamativas. Los títulos Venezuela y Méxicocedieron 0,30% promedio y los de Brasil 0,70%. Los bonos del canje de la deuda argentina en dólares que cotizan en Nueva York bajaron 0,80%.
En Buenos Aires, los títulos públicos resistieron muy bien el vendaval porque no sólo sus bajas fueron moderadas, sino porque los negocios fueron menores a los habituales, señal de que no hay voluntad de vender a estos valores. Entre la Bolsa de Comercio y el Mercado Abierto Electrónico se operaron tan sólo $ 772 millones, la mitad de un día normal.
En estas circunstancias, el bono más negociado, el Discount en pesos bajó 0,63%. La peor parte la llevaron los Par en pesos que bajaron 3,40%, pero con pocos negocios y un cierre que no es representativo porque no había vendedores. Los cupones PBI en pesos se mantuvieron en los mismos valores del viernes.
Los bonos posdefault en pesos tampoco fueron afectados y sus pérdidas no fueron más allá de 0,50%. Los BODEN en dólares retrocedieron 0,30% porque la divisa en el mercado cambiario operó en leve baja.
Los exportadores ayer liquidaron más de u$s 50 millones que alimentaron a un mercado cambiario con pocos compradores. Por eso el Banco Central pudo adquirir u$s 55 millones. Esta demanda de la autoridad monetaria impidió que el dólar bajara y terminó en el Siopel, el mercado donde operan los bancos, en $ 3,0817 para la venta. En las casas de cambio siguió en $ 3,10 para la venta.
Para hoy la divisa está vendedora y el precio mayorista puede caer. Después del cierre predominaron los vendedores ya que la oferta suma u$s 120 millones contra compradores por u$s 40 millones. Los precios que se piden son de $ 3,08 para la compra y $ 3,082 para la venta.