Brasil anunció un fuerte recorte de subsidios sociales para bajar déficit
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Guido Mantega, ministro de Hacienda (archivo)
El anuncio de los recortes se produjo una semana después de conocer el resultado de las cuentas fiscales de septiembre, que arrojaron un histórico déficit primario de 25.500 millones de reales (unos 10.000 millones de dólares).
Brasil acumula un déficit fiscal primario, sin incluir los recursos destinados al pago de intereses de deuda, de 15.300 millones de reales (unos 6.000 millones de dólares) entre enero y septiembre, lo que supone el peor resultado desde 1998.
Debido a ese resultado, el Gobierno estará obligado a reformar la ley de presupuestos para reducir la meta de superávit prevista para el pago de los intereses de la deuda.
El deterioro de las cuentas fiscales se debió al estancamiento de la economía, que está en "recesión técnica" al acumular dos trimestres negativos, lo que causó un grave deterioro de la recaudación de impuestos.
El Gobierno calcula que la economía crecerá un 0,9 % en el año, aunque el Banco Central rebaja ese pronóstico al 0,6 % y el mercado, más pesimista, lo sitúa en un 0,24%, según encuestas realizadas por el ente emisor.
Durante la campaña electoral, en la que el pasado octubre ganó la reelección, la presidenta Dilma Rousseff prometió que, a pesar de la crisis, no se reducirían derechos ni subsidios a los trabajadores.



