El canciller brasileño, Celso Amorim, confía en un acuerdo con EEUU en la Ronda de Doha.
Funcionarios de alto rango de Brasil y Estados Unidos, adversarios en las conversaciones sobre comercio, expresaron optimismo el jueves sobre un posible avance de las negociaciones globales, pese a persistentes diferencias.
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El canciller de Brasil, Celso Amorim, dijo estar "bastante confiado" en que se pueda alcanzar un acuerdo en las próximas semanas y señaló que su país está preparado para mejorar su oferta de aranceles sobre productos manufacturados.
"Veo que los negociadores están poniéndose nerviosos y eso es un signo de que algo puede ocurrir", dijo Amorim.
"Es un nerviosismo positivo, ellos están haciendo llamadas telefónicas casi todos los días, hay una cantidad de reuniones", agregó.
En Washington, el saliente negociador agrícola de Estados Unidos, Richard Crowder, dijo que las conversaciones de la llamada Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) estaban moviéndose en la dirección correcta.
"La gente me dice que existe impaciencia en Ginebra entre muchos países. Creo que es muy importante que se mueva rápido, no tenemos todo el tiempo del mundo", dijo durante su último día en el cargo.
La Ronda de Doha fue lanzada hace más de cinco años y busca impulsar la economía global y sacar a millones de la pobreza. Pero profundas diferencias, principalmente sobre productos agrícolas, han llevado al incumplimiento de sus plazos.
Representantes de Brasil, la India, la Unión Europea y Estados Unidos -los llamados países centrales de la ronda de comercio- mantendrán una serie de conversaciones bilaterales a partir del viernes.
Bienes manufacturados
Amorim dijo que Brasil podría ser flexible en su oferta de aranceles sobre productos manufacturados.
"Nosotros podremos mostrar flexibilidad siempre que los otros aspectos de las negociaciones, especialmente el agrícola, vayan bien", afirmó.
La oferta incluiría reducciones adicionales de aranceles, así como la inclusión o exclusión de productos sensibles, agregó.
La última oferta de Brasil fue la de reducir los aranceles máximos que puede aplicar en un 50 por ciento.
Los comisarios de Comercio y Agricultura de la Unión Europea, Peter Mandelson y Mariann Fischer Boel, discutirán las conversaciones mañana en Bruselas con la representante comercial y el ministro de Agricultura de Estados Unidos, Susan Schwab y Mike Johanns, respectivamente.
Amorim se encontrará con Schwab en Londres el sábado, luego acompañará al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una visita de Estado a la India el domingo, y se reunirá con Mandelson en Ginebra el 9 de junio.
Los países en desarrollo, encabezados por Brasil y la India, están presionando a Estados Unidos y otras naciones ricas para que reduzcan su generoso apoyo a los agricultores. Los países desarrollados quieren mayor acceso para sus productos manufacturados y servicios.
Estados Unidos ha recibido críticas de quienes creen que no está haciendo las concesiones adecuadas para asegurar que los países pobres obtengan ganancias en un nuevo acuerdo comercial.
Crowder fue cauteloso sobre los tiempos y ritmo de las conversaciones. Estados Unidos no ha sellado todavía un acuerdo con la Unión Europea, dijo, en contrario a lo que indicaron algunos reportes de prensa.
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