17 de julio 2001 - 00:00

Brasil se aparta del ALCA si EE.UU. no elimina los subsidios

La propuesta hecha por la Unión Europea (UE) para un acuerdo de libre comercio con el Mercosur «es un buen comienzo para sentarse a negociar», dijo el ministro brasileño de Agricultura, Marcus Pratini de Moraes. Sin embargo, adelantó que si los productos agrícolas brasileños siguen encontrando barreras para entrar en los Estados Unidos o Europa, el país sudamericano bloqueará la ronda de negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) del próximo noviembre en Qatar y abandonará otras negociaciones bilaterales.

«Para ser una primera propuesta, demuestra que la Unión Europea pretende abrir su mercado a los países del Mercosur y en ese sentido está en la dirección correcta rumbo a una negociación», dijo el funcionario brasileño, pero aclaró que «Brasil no está dispuesto a abrir un milímetro más sus mercados ni a negociar si el comercio internacional no es una avenida de dos sentidos».

En un radical discurso, el ministro aseguró que la agricultura es prioritaria para Brasil y que por ello, el país no negociará con la Unión Europea (UE) ni participará en la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) si sus productos continúan siendo discriminados en el comercio internacional.

«En nuestras conversaciones con la UE, la agricultura es determinante, ya que ella recibe 45% de nuestras exportaciones; con el ALCA no lo es tanto, pero si los Estados Unidos no compra nuestros productos agrícolas no entramos en el ALCA, y si Brasil no entra, no habrá ALCA», estimó, tajante.

Según el ministro, la «próxima batalla» de Brasil será Qatar, donde la OMC intentará reactivar en noviembre las negociaciones interrumpidas en Seattle (EE.UU.) en 1999. «Nuestra posición es la misma que entonces: si nuestros productos agrícolas no tienen el papel que merecen, no hay ronda de negociaciones», concluyó.

Liberización

La UE aprovechó la quinta ronda de negociaciones para la creación de una zona de libre comercio con la unión aduanera Mercosur, que se celebró este mes en Montevideo, para presentar una oferta concreta de negociación arancelaria, que no excluye a ningún sector.

La propuesta incluye la negociación de bienes agrícolas, productos sensibles que han trabado el acercamiento de los bloques, así como servicios y compras gubernamentales. La UE prevé una liberalización progresiva del comercio en un plazo de diez años.

El ministro brasileño dijo que la propuesta europea todavía es «tímida» pero, al incluir productos agrícolas en la pauta de los bienes que serán liberados, «ya es un paso inmenso».

Pratini de Moraes es uno de los principales críticos brasileños de la política agrícola europea y de los subsidios concedidos por los europeos a su producción, así como uno de los funcionarios brasileños que más ha criticado las negociaciones comerciales entre la
Unión Europea y el Mercosur.

El ministro brasileño aclaró que, a diferencia del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), las negociaciones con la UE son vitales para el sector agrícola brasileño.

Europa fue el destino el año pasado de 45% de las exportaciones agrícolas brasileñas, que sumaron u$s 16.300 millones, según las estadísticas divulgadas por el funcionario. Los países del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLC) y del Grupo Andino tan sólo absorbieron 15% de «nuestras ventas del sector de agronegocios», agregó.

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